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viernes 22 de junio de 2018 - Edición Nº628
Deportes

A 30 años de la gran hazaña de Estación Quequén

7 jun - En 1988 el club de la Ciudad soprendía al mundo del fútbol nacional y ascendía a la B ganándole la serie al poderoso Olimpo de Bahía Blanca. Nota de Guillermo Tagliaferri.

El 5 de junio de 1988 quedó grabado como una fecha inolvidable para Quequén. Ese día se alteró la vida de la pequeña localidad bonaerense conocida por sus playas, su Faro y el Monumento a los caídos en Malvinas, y separada de la ciudad de Necochea justamente por el río Quequén.

La tarde de aquel 5 de junio de hace tres décadas, el Club Social y Deportivo Estación Quequén, humilde institución fundada el 18 de octubre de 1969 en la localidad homónima, superaba al poderoso Olimpo en la final del Zonal Sudeste y lograba el inédito ascenso a la B Nacional.

Tras el empate en Bahía Blanca 1 a 1 -Fabián Mainardi hizo el gol visitante- llegó la revancha en Necochea. Y con gol de Luis Sánchez se cerró el 1 a 0 y se declaró la gran fiesta. "Fue un récord de presencia de público. En media hora vendimos las 7.200 entradas que nos mandó AFA, pero la situación se desmadró y hubo 10.000 personas. Toda la ciudad quiso estar presente", recuerda José Luis Ortiz, joven presidente de Estación Quequén cuando se logró aquel ascenso.

"Teníamos una base importante de jugadores del club y nos reforzamos con jugadores de otros equipos de la Liga. Éramos una especie de Selección de Necochea. Por eso toda la ciudad nos acompañó y se sintió representada", le dice Ortiz, quien había asumido la presidencia de Estación Quequén en diciembre de 1987 con apenas 25 años, a Clarín.

El camino se había iniciado con la conquista del campeonato de la Liga de Necochea. Ese título le dio a Estación Quequén el acceso al Torneo del Interior, donde el Verde superó a Quilmes de Tres Arroyos, Defensa de Dolores, Los Del Clan de General Madariaga, Alumni de Azul, Estudiantes de Olavarría, Deportivo Norte de Mar del Plata, Ferrocarril Sud de Tandil y Argentino de Pehuajó.

La siguiente etapa fue el Zonal Sureste, que ofreció como premio final el ascenso a la B Nacional. Seis partidos que permitían desembocar en el máximo certamen de ascenso. Sol de Mayo de Viedma cayó en cuartos de final; Almagro -victoria 1 a 0 en Necochea y derrota 1 a 0 en Buenos Aires para festejar en la tanda de penales 8 a 7- en semifinales. Y así llegó a la final con Olimpo, gran favorito.

"En nuestro equipo teníamos buenos jugadores, pero Olimpo era el gran candidato. Tenía a Lemme, Depietri, Rubens Navarro, que había llegado de River, Palacio, el papá del delantero que después jugó en Boca e Italia,... un gran equipo que venía goleando en los partidos anteriores", recuerda Ortiz.

Ricardo Erasun; Guillermo Dindart, Carlos Pérez, Fabián Mainardi, Carlos Beguiristain; Mario Márquez, Sergio Mainardi, Hugo Molina (Pedro Dinizio); Pablo Dialeva, Luis Sánchez y Ricardo Guerrero (José Beguiristain) fue la formación que venció en la vuelta, en cancha de Rivadavia de Necochea, a Olimpo. El derechazo de Paquillo Sánchez, a los 31 minutos, sentenció el resultado.

Otros integrantes de aquel campeón fueron Sergio Portugal, Mateo Martinez Kressi, Daniel Fernández, Julio Staropoli, Miguel López, Esteban Modesto, Claudio Oliver, Gustavo Cárdenas, Luis Lambertini, Alejandro Fernández, Jose Vigñals, Carlos Alvarez y Carlos González.

Oreste Quito Ortiz, histórico director técnico de Estación Quequén desde la fundación y tío del ex presidente, comandó esa inolvidable campaña. Y varios de los futbolistas destacados en ese ascenso luego pasaron a clubes con mayor trascendencia: Fabián Patón Mainardi a Lanús; Luis Paquillo Sánchez a Belgrano; Julio Starópoli a Chaco for Ever, Daniel Cubano Fernández a Nueva Chicago y Pablo Dialeva a Deportivo Armenio.

La presencia en la B Nacional se extendió apenas por una temporada (1988-89). Estación Quequén cosechó apenas 9 triunfos, empató 13 partidos y perdió 20, anotando 47 goles y sufriendo 69, para quedar en 18° posición entre 22 equipos. La tabla del promedio, donde ocupó el último puesto, lo condenó al descenso, acompañando a Chacarita Juniors y Temperley.

"En la B Nacional se notó la falta de experiencia de dirigentes, cuerpo técnico y jugadores. Cambió todo para nosotros. Tuvimos que hacer contrato, buscar algunos refuerzos. Y nos encontramos con rivales muy fuertes como Huracán, con Cúper, Garré, Quiroz, Víctor Hugo Delgado; Belgrano, con Monserrat y Sodero; Unión, con Toresani, Pepe Castro y Bottaniz; Lanús, Banfield, Colón, Atlético Tucumán, Chacarita... La primera rueda fue muy mala, en la segunda, con la llegada de Hugo Zerr como técnico, mejoramos pero no nos alcanzó", reconoce José Luis Ortiz.

Actualmente Estación Quequén compite en la LIga de Necochea y en los últimos tiempos participó del Federal C. Lejos quedó aquella gran aventura de hace treinta años.

El ex presidente de Estación Quequén señala con orgullo: "El recuerdo de aquel ascenso es algo maravilloso. A medida que te vas haciendo más grande te ponés más melancólico. Éramos un club muy chico, en ese momento teníamos diecinueve años de vida y apenas 150 socios. Se hizo una cooperativa con el plantel para el Torneo del Interior. Fue todo muy a pulmón. Por eso a medida que pasan los años lo valoramos más".

 

Nota de Guillermo Tagliaferri para la edición impresa del diario Clarín.

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