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sábado 15 de diciembre de 2018 - Edición Nº804
Deportes

La historia de dos pibes de la ciudad que une a rivales y divide prejuicios

23 oct - En la liga de fútbol juvenil un niño notó que un jugador del otro equipo no tenía botines y se lo dijo a su padre. Inmediatamente salieron a comprarle un par y se los regaló. Una historia de cómo el deporte puede ser algo más que un negocio.

El último sábado por la mañana se enfrentaron Villa Díaz Vélez y Mataderos en categoría Infantiles. En una de las categorías jugaba Bautista, un pibe con los colores de la playa, quién notó que Antonio, uno de sus rivales del rojo de barrio norte, no poseía botines. La situación no resultó indiferente para el pibe que se acercó y llamó a su papá. 

“Cuando mi hijo me lo dijo observe que el chico tenía unos botines que eran cinco talles más grandes que el de él y me volvió loco para que vayamos a buscarle un par. Eran las tres de la tarde y los negocios estaban cerrados hasta que nos dimos cuenta y fuimos a un supermercado que cuenta con ropa deportiva”, asegura al portal INFOCIELO, Juan, el padre de Bautista.

La historia se viralizó en las redes y fue replicada por varios medios provinciales que dialogaron con los protagonistas de un gesto que suele escasear en la gente de arriba y abundar en los de abajo: la solidaridad.

“Cuando conseguimos los botines, el partido ya había empezado pero mi hijo pegó la vuelta se acercó a donde estaba Antonio y le dio los botines, se los probó y le quedaban pintados”, contó emocionado el hombre que recibió la emocionada devolución de Antonio: “Esto es un regalo de Dios, los voy a cuidar mucho”, contó el padre que prefirió no dar a conocer su apellido.

El medio bonaerense dialogó con el Presidente de Mataderos, Santiago Trobo, quien habló del pibe de 10 años que cuando no está en el club se dedica a cuidar coches en las avenidas de la Ciudad.

“Hace relativamente poco que juega con nosotros en el club” cuenta el titular del Rojo de Barrio Norte, al tiempo que agregó: “Nosotros tenemos 400 personas que colaboran con el club en lo que pueden, a principio de año juntamos para poder darle botines a los chicos, pero Antonio todavía no estaba”.

La solidaridad en tiempos dificiles es algo que resuena a millones de kilómetros. No hizo falta tanta distancia para las dirigencias de ambos clubes que desde el anonimato se contactaron entre sí para coordinar actividades y donaciones que garanticen que no le falte botines a ningún pibe.

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