El presidente de la asociación, Horacio Améndola, explicó que la iniciativa busca generar un espacio abierto a toda la comunidad. “Con la Asociación ‘Todos al Agua’ armamos la cantina inclusiva ‘El Muelle’. El servicio que brindamos es de desayuno, almuerzo y merienda, estamos abiertos todos los días de 9 a 18, que es el horario en que funciona el club Rowing”, detalló.
La cantina ofrece menús ejecutivos y comidas para llevar, con la particularidad de que la atención está a cargo de personas con diferentes discapacidades. “La diferencia con otros lugares es que nuestro espacio es atendido por personas con discapacidad, con múltiples discapacidades”, resaltó Améndola.
En los últimos meses, el lugar se amplió para recibir hasta 80 personas, lo que permitió realizar eventos privados. “No cobramos el uso del salón, solo ofrecemos el servicio gastronómico, con comidas y bebidas”, agregó el referente de la asociación.
El origen de “Todos al Agua” remite al acompañamiento a la Escuela Municipal de Natación Adaptada, pero con el tiempo sumó nuevas metas: promover la inclusión real a través del trabajo privado. “Tratamos de buscar la inclusión desde el punto de vista laboral, más allá del espacio dado por talleres o colegios”, explicó Améndola.
La visión de crecimiento es clara: la cantina es solo el primer paso de un proyecto más amplio. El referente adelantó que pronto podrían sumar una panificadora y capacitaciones en parquización, para ampliar las oportunidades de inserción. “Estamos demostrando que los chicos pueden trabajar e incluirse, que todos tenemos las mismas oportunidades”, subrayó.
De esta manera, “El Muelle” no solo se consolida como una opción gastronómica dentro del Rowing, sino como un modelo de inclusión laboral y dignidad humana que transforma vidas y ofrece a la comunidad la posibilidad de compartir un espacio con profundo sentido social.