De acuerdo con los registros astronómicos, la Luna alcanzará su fase llena a partir de las 20:55 del sábado y se mantendrá visible hasta las 6:46 del domingo 4 de enero, ofreciendo un espectáculo continuo desde el anochecer hasta el amanecer. Este plenilunio inaugura el ciclo lunar de 2026 y concentra tanto interés científico como cultural y simbólico.
La Luna llena del 3 de enero coincidirá con el perigeo, el punto de su órbita en el que se encuentra más cerca de la Tierra, a una distancia aproximada de entre 356.000 y 370.000 kilómetros. Cuando una Luna llena ocurre en esta posición, se la denomina Superluna, ya que su disco se percibe ligeramente más grande y luminoso en comparación con otros plenilunios.
Si bien la diferencia no siempre es evidente a simple vista, el brillo y el tamaño aparente suelen ser apreciables, especialmente cuando la Luna se observa cerca del horizonte.
La Luna llena de enero es conocida tradicionalmente como Luna del Lobo, una denominación que proviene de pueblos originarios de Norteamérica. Durante esta época del año, los lobos se volvían más activos y sus aullidos nocturnos eran frecuentes en pleno invierno, bajo la luz intensa del plenilunio.
En distintas culturas, esta Luna también recibe otros nombres, como Luna de Hielo o Luna Fría, en alusión a las bajas temperaturas del hemisferio norte; Luna después de Yule, en la tradición anglosajona; Luna festiva, en la cultura china; o Luna tranquila, en la tradición celta, asociada al silencio y la introspección.
Durante la noche del 3 de enero, la Luna se observará visualmente en la constelación de Géminis, avanzando hacia Cáncer, acompañada por el brillo de Júpiter y de Pólux, la estrella más luminosa de Géminis. Júpiter será uno de los protagonistas del mes, ya que el 10 de enero alcanzará su punto de oposición, cuando se verá especialmente brillante.
Desde el punto de vista astrológico, este plenilunio se considera en el signo de Cáncer, lo que añade un componente simbólico vinculado a las emociones, el hogar y los vínculos.
En astrología, la Luna llena del 3 de enero ocurre con el Sol en Capricornio y la Luna en Cáncer, signos opuestos y complementarios. Esta configuración resalta la tensión entre la estructura, la responsabilidad y el mundo emocional. Es un momento propicio para la reflexión, el autocuidado y la revisión de los lazos afectivos.
Como toda Luna llena, simboliza culminaciones y cierres de ciclo, dando inicio a la fase menguante, favorable para soltar, ordenar y depurar. Muchas personas aprovechan este momento para realizar rituales simples, prácticas de bienestar, limpieza energética del hogar o instancias de introspección personal.
El calendario lunar continuará con las siguientes fechas destacadas:
1 de febrero: Luna de Nieve
3 de marzo: Luna del Gusano
1 de abril: Luna Rosa
1 de mayo: Luna de las Flores
31 de mayo: Luna Azul
29 de junio: Luna de Fresa
29 de julio: Luna del Ciervo
28 de agosto: Luna del Esturión
26 de septiembre: Luna de la Cosecha
26 de octubre: Luna del Cazador
24 de noviembre: Luna del Castor
23 de diciembre: Luna Fría
La Superluna de enero marcará así el inicio de un nuevo ciclo lunar, combinando observación astronómica, tradición cultural y significado simbólico para quienes siguen de cerca los ritmos de la naturaleza.