Según la reconstrucción preliminar del caso, el hecho ocurrió en una vivienda ubicada en calle Lértora al 500, cuando una discusión entre padre e hijo escaló de manera violenta. De acuerdo con el testimonio brindado por el acusado ante personal policial, el joven lo habría amenazado con una cuchilla tipo carnicero, situación que —siempre según su versión— derivó en una reacción armada.
En ese contexto, el hombre tomó un arma de fuego tipo pistolón y efectuó un disparo que impactó en el cuello de la víctima. A pesar de la gravedad de la herida, el joven logró salir de la vivienda y caminar unos 50 metros, antes de desplomarse en la vía pública, donde finalmente perdió la vida.
Efectivos policiales y personal del Sistema de Emergencias 911 acudieron rápidamente al lugar y constataron el fallecimiento. Posteriormente, Policía Científica realizó las pericias correspondientes y el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial, donde se le practicará la autopsia.
El acusado fue aprehendido en el lugar y quedó imputado por homicidio en el contexto de violencia familiar. La causa se encuentra en plena etapa de investigación, ya que la Justicia busca determinar si el hecho puede encuadrarse como legítima defensa o si se trató de un homicidio simple.
En paralelo, los investigadores avanzan con el relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona y la toma de declaraciones a vecinos y posibles testigos, con el objetivo de reconstruir con precisión cómo se desarrollaron los hechos.
La investigación quedó a cargo de la UFI N° 4 de Pinamar, bajo la conducción del fiscal Juan Pablo Calderón, con intervención del Juzgado de Garantías N° 6 de Villa Gesell, a cargo de Leopoldo Mancinelli.