Según el informe, el episodio se produjo a las 02:15 horas, en el Silo N°1, sector 3, durante tareas operativas de vaciado. En ese momento, la estructura de la pared exterior del silo cedió, desprendiéndose una placa hacia el sector de las vías internas, lo que provocó el derrame del pellet almacenado en su interior.
Desde la empresa concesionaria se indicó que durante el incidente se registraron únicamente daños materiales, sin personal afectado. Tras el desprendimiento, se procedió a inspeccionar la zona, evaluar riesgos y mitigar posibles contingencias, mediante el retiro de restos de mampostería y del material derramado.
El informe remarca que se adoptaron todas las medidas de seguridad correspondientes, y aclara que, pese al episodio, el elevador continúa operando en condición normal, sin afectación a la operatoria general de la terminal.
En relación al estado de las instalaciones, Terminal Quequén señaló que los silos son sometidos a controles preventivos periódicos, que incluyen monitoreos e inspecciones de estructuras y mampostería. Ante la detección de cualquier desvío o evidencia de deterioro, se realizan tareas de mantenimiento, reparación y refuerzo estructural.
No obstante, el documento técnico advierte que el silo involucrado se encontraba dentro de un sector de inspección permanente y no había presentado señales externas previas que permitieran anticipar el evento. En ese sentido, se infiere de manera preliminar que el desprendimiento podría estar vinculado a una patología estructural interna, hipótesis que será profundizada mediante nuevos peritajes.
En lo inmediato, la empresa implementará una inspección externa más intensiva, a la que se sumarán inspecciones internas adicionales. A partir de ese nuevo esquema de control, se actualizará un informe técnico sobre la situación de seguridad estructural del conjunto de los silos, con el objetivo de definir las acciones a seguir y garantizar la integridad de la infraestructura.