Maceiro había accedido a su banca como representante de la Agrupación Comunal Transformadora (ACT), espacio vecinalista que emergió con fuerza en una elección que alteró el tablero político local. Sin embargo, en diciembre de 2023, la entonces concejal decidió romper el bloque que integraba junto a Juan Pedro Arabarco y conformar un monobloque, una decisión que debilitó a la oposición y modificó el equilibrio interno del Concejo Deliberante.
En ese contexto, Maceiro no devolvió la banca al espacio por el cual había sido electa, consolidando una práctica recurrente en la política local: la utilización del mandato legislativo como capital propio, aun cuando se produce una ruptura con el proyecto político que lo hizo posible.
La salida del bloque vecinalista fue acompañada por denuncias públicas de violencia de género, realizadas por Maceiro sin que se conocieran posteriormente actuaciones institucionales, judiciales o administrativas que avanzaran en ese sentido. Con el paso del tiempo, esas acusaciones no derivaron en sanciones, resoluciones formales ni instancias de esclarecimiento, quedando el conflicto circunscripto al plano discursivo y mediático.
Desde la ACT, en cambio, se sostuvo que la ruptura estuvo vinculada a desacuerdos internos relacionados con la conformación de listas futuras y pedidos de espacios para familiares, lo que fue rechazado por el espacio vecinalista. Esa versión fue expuesta públicamente por el concejal Arabarco en su momento, sin que se produjera una instancia posterior de contraste institucional entre ambas posiciones.
La combinación entre la denuncia pública, la ruptura del bloque y la retención de la banca generó un escenario que favoreció directamente al oficialismo municipal, al fragmentar un espacio opositor que venía consolidándose y a reconfigurar las mayorías dentro del HCD.
Tras la conformación de su monobloque, Maceiro sostuvo un discurso público de independencia política. No obstante, en el plano legislativo acompañó de manera reiterada proyectos impulsados por el Departamento Ejecutivo, resultando clave en votaciones relevantes para la gestión municipal.
Ese alineamiento se mantuvo hasta la finalización de su mandato, que concluyó con su incorporación directa al Ejecutivo local, ahora en un cargo político dentro de la estructura municipal, cerrando un recorrido que se fue construyendo de manera progresiva desde el Concejo.
El caso de Maceiro no resulta excepcional. Durante la gestión del intendente Arturo Rojas, se registraron otros movimientos similares que consolidaron al oficialismo a partir de dirigentes electos por espacios distintos.
Uno de los antecedentes más notorios es el de Norma Alí, quien había llegado al Concejo con el respaldo del ex intendente Facundo López y terminó alineándose con Nueva Necochea, ocupando incluso la presidencia de comisiones estratégicas dentro del HCD.
También se inscribe en esta lógica el recorrido de Silvia Jensen, quien pasó de una identificación explícita con el kirchnerismo a integrarse al armado político del intendente, promoviendo espacios juveniles que acompañan activamente la gestión municipal.
A estos casos se suma el rol del radicalismo local, que durante distintos momentos sostuvo discursos críticos hacia el Ejecutivo, pero terminó acompañando con su voto iniciativas centrales del oficialismo, consolidando mayorías decisivas dentro del Concejo Deliberante.
Como en otras designaciones recientes, la incorporación de Maceiro al gabinete fue difundida sin la publicación del decreto correspondiente ni precisiones sobre el alcance administrativo del cargo. La falta de actualización del Boletín Oficial municipal y de la sección de Transparencia del sitio web oficial impide acceder a información completa sobre nombramientos y estructura de cargos políticos.
De este modo, la designación de la nueva directora de Educación no solo confirma el pase definitivo de Maceiro al oficialismo, sino que vuelve a poner en escena una modalidad de construcción política conocida en Necochea: rupturas oportunas, bancas que no se devuelven, denuncias que no se esclarecen y cargos que llegan después de los votos.
Una crónica que remite, una vez más, a viejas formas de hacer política que continúan vigentes en el distrito.