Las altas temperaturas sin precipitaciones, la marcada sequedad y el viento conforman un “combo climático” crítico para el riesgo ígneo: el SMN ubica a gran parte del territorio bonaerense en riesgo extremo, mientras que solo algunos sectores, como Bahía Blanca y la zona sudoeste, figuran con niveles “muy altos” o “altos” en los mapas de peligro de incendio.
Este nivel de peligro —clasificado como “extremo” por el organismo meteorológico— implica que cualquier foco ígneo que se inicie podría desarrollarse con rapidez y dificultad de control, con potencial de coronamientos y comportamiento crítico incluso en bosques o áreas de pastizales secos.
Según los reportes oficiales, las condiciones más severas se concentran en:
El centro y norte de la provincia, donde el calor sostenido y la sequía elevan la peligrosidad.
El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), también con temperatura elevada y sin lluvias que alivien la humedad ambiental.
Otras áreas del interior bonaerense han permanecido bajo alertas altas por varias jornadas consecutivas.
Las autoridades provinciales y municipales, así como cuerpos de bomberos voluntarios, mantienen un monitoreo permanente y hacen un llamado a la prevención ciudadana y el cumplimiento de medidas de seguridad, especialmente en zonas rurales, forestales o con vegetación seca.
Ante la persistencia del calor y la falta de lluvias, los especialistas y los gobiernos locales insisten en medidas preventivas para minimizar riesgos:
Evitar encender fuego en lugares no habilitados.
No arrojar colillas de cigarrillos encendidas cerca de pastizales o vegetación seca.
No utilizar fuego para reducir vegetación o quemar residuos.
Mantener despejados los alrededores de viviendas y fincas, con pasto cortado y sin malezas altas.
Podar ramas bajas cercanas a edificios.
No acumular leña, combustibles o elementos que puedan favorecer la propagación del fuego.
Las autoridades remarcaron que la responsabilidad social en el uso del espacio natural y el cumplimiento de recomendaciones son clave para prevenir siniestros que puedan poner en peligro bienes, ecosistemas y la seguridad de la población.