La decisión fue adoptada durante una reunión virtual del consejo directivo encabezada por los cotitulares de la central obrera, Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguro) y Cristian Jerónimo (empleados del vidrio). Según se informó, la medida será sin movilización orgánica, aunque habrá libertad de acción para los sindicatos.
Se trata del cuarto paro general de la CGT durante la gestión del presidente Javier Milei.
El oficialismo convocó para el miércoles al plenario de las comisiones de Legislación Laboral y de Presupuesto y Hacienda, con el objetivo de llevar el proyecto al recinto al día siguiente. Desde el bloque gobernante confían en alcanzar los 140 votos afirmativos para su aprobación.
Entre los puntos que generan mayor rechazo en la central obrera se encuentran las modificaciones en el régimen de indemnizaciones, la jornada laboral, el derecho a huelga, las vacaciones y el esquema de licencias por enfermedad o accidentes no laborales.
En la votación en particular podrían introducirse modificaciones, incluso desde sectores aliados.
En declaraciones radiales, Cristian Jerónimo sostuvo: “Los compañeros y compañeras empezaron realmente a entender el impacto real que va a tener en su vida esta ley totalmente regresiva, una reforma negativa para los trabajadores y el pueblo en general”.
También afirmó que distintos sectores productivos manifestaron su apoyo a la medida de fuerza y anticipó una amplia adhesión.
Por su parte, el titular de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Daniel Yofra, expresó: “Somos producto de los paros y de las huelgas, las usamos como herramienta fundamental desde hace bastante tiempo”, y agregó: “A este Gobierno hay que enfrentarlo con huelgas, no alcanza solamente con manifestarse en las calles”.
La CGT brindará una conferencia de prensa en su sede de Azopardo para ampliar detalles sobre la medida.