

Según los testigos, los jóvenes circulaban a alta velocidad por la Avenida 2, realizando maniobras peligrosas. Al notar la presencia de los agentes de Tránsito, decidieron huir a gran velocidad. Tras doblar bruscamente en la intersección de calle 87, entre calle 8 y 6, para esquivar a los oficiales, los motociclistas perdieron el control de la moto e impactaron contra una camioneta que circulaba en la misma dirección.
El fuerte impacto dejó a los jóvenes tendidos en el asfalto, siendo rápidamente asistidos por personal del SAME, que los trasladó al hospital local para recibir atención médica. A pesar de la gravedad de sus lesiones, se desconoce su estado de salud actual.
El hecho está siendo investigado por la justicia, que analiza las circunstancias del accidente y las responsabilidades de los involucrados. Las autoridades también están evaluando el riesgo que suponen este tipo de persecuciones por parte de los agentes de Tránsito. Aunque es obligatorio detenerse en los controles, la persecución de conductores que intentan escapar pone en peligro no solo a los infractores y a los propios agentes, sino a toda la ciudadanía.
Este no es el primer incidente en el que una persecución de Tránsito termina con un accidente grave. La tensión y velocidad generadas por estos operativos pueden provocar situaciones extremadamente peligrosas, no solo para los involucrados, sino también para otras personas que circulan por la vía pública.
Las persecuciones de Tránsito, aunque se realicen con la intención de ordenar el tránsito, generan un riesgo innecesario para todos. Es esencial que se encuentren alternativas más seguras para tratar con quienes violan las normas viales.