
La iniciativa propone otorgar a un privado la gestión integral de la Terminal a través de un esquema de largo plazo que incluye obras obligatorias, requisitos técnicos estrictos, mecanismos de control, canon económico mínimo y una amplia gama de servicios que deberán garantizarse durante toda la concesión.
El polígono licitado comprende 15.054 metros cuadrados, incluyendo sectores de circulación interna, dársenas, estacionamiento, sala de espera, boleterías y espacios comerciales. Las calles internas continuarán siendo de libre circulación para automóviles particulares, taxis y remises, mientras que el área de ingreso y salida de ómnibus quedará reservada exclusivamente para el transporte de larga distancia.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que habilita al concesionario a demoler total o parcialmente la Terminal actual. El pliego establece que el adjudicatario podrá reconstruir el edificio desde cero o refuncionalizar sectores existentes, siempre con aprobación previa de la Secretaría de Planeamiento.
El nuevo diseño deberá respetar parámetros de altura, accesibilidad, integración al entorno y calidad de materiales, además de cumplir con todas las normativas edilicias vigentes.
Para competir, cada oferente deberá presentar un anteproyecto detallado, que incluya:
Memoria descriptiva y técnica.
Cronograma de obras.
Cronograma de inversiones.
Cantidad de empleos generados (permanentes y temporarios).
Renders, planos o modelos digitales.
Justificación del uso de materiales y mano de obra local, un punto especialmente valorado.
Las obras podrán desarrollarse durante todo el año, aunque se recomienda ejecutarlas entre abril y noviembre para reducir el impacto sobre la operación de la Terminal.
El concesionario también será responsable de todas las instalaciones nuevas, incluyendo electricidad, gas, sanitarios, iluminación interior y exterior, señalética y equipamiento urbano.
El Ejecutivo fijó un canon base equivalente a cuatro módulos municipales, cuyo valor se calcula sobre el salario básico de un empleado de categoría 1 con 30 horas semanales. Al mes de noviembre de 2025, el canon base asciende a $1.738.159,20.
Ninguna oferta podrá estar por debajo de ese monto.
Además, el concesionario deberá abonar anualmente el Fondo de Sostenimiento de las Bibliotecas Populares, equivalente al 50% de un módulo, con vencimiento cada 31 de enero. Para participar, también es obligatorio adquirir el pliego licitatorio por un valor de $1.000.000, monto no reembolsable.
El adjudicatario deberá garantizar más de veinte servicios esenciales, entre ellos:
Administración y gestión de la Terminal.
Boleterías y despacho de encomiendas.
Estacionamiento para ómnibus y autos particulares.
Playa de maniobras.
Sala de espera.
Sanitarios de acceso libre y gratuito (incluyendo baño accesible).
Limpieza y mantenimiento permanente.
Servicios gastronómicos básicos (restaurant, cafetería).
Kiosco y locales comerciales.
En materia de seguridad, el pliego exige un sistema de videovigilancia compuesto por al menos 10 cámaras, con grabación continua de 30 días, además de un desfibrilador (DEA) a instalar dentro del segundo año de concesión.
El proyecto permite incorporar una extensa oferta privada: panadería, heladería, pizzería, cervecería, supermercado, juegos infantiles, gimnasio, salón de eventos, oficinas administrativas y stands de publicidad, entre otros rubros. El concesionario podrá cobrar alquileres por los locales cedidos a terceros.
Todo el personal que preste tareas en el predio quedará bajo la responsabilidad del adjudicatario, incluyendo salarios, cargas sociales, seguros, ART y eventuales indemnizaciones. El Municipio no tendrá vínculo laboral con los trabajadores.
La Comisión de Política Económica continuará el análisis del proyecto en la reunión del martes. Por su alcance, inversión y plazo, la concesión de la Terminal aparece como una de las iniciativas más significativas a tratarse en la sesión del próximo martes a las 19 hs.
PROYECTO COMPLETO