
“La producción es la estrella polar”, afirmó Carrillo, al retomar una frase del general Juan Domingo Perón, y remarcó que ese principio sigue siendo central para el desarrollo del país. En ese sentido, destacó que durante 2025 por Puerto Quequén pasaron más de 9 millones de toneladas, marcando un año récord para el sistema portuario.
Carrillo subrayó que el Consorcio funciona como un ente mixto, donde existe una interacción permanente entre el sector público y el sector privado, y consideró que ese modelo es clave para sostener el crecimiento.
“La alianza entre el trabajo y la producción es lo que va a sacar adelante a la patria”, expresó, al tiempo que señaló que el desafío para 2026 será mantener al menos el mismo nivel de actividad alcanzado en el año que finalizó. “Si fuera posible superar este récord, lo haríamos. Sabemos que es muy difícil, pero vamos a intentarlo”, agregó.
Según explicó, la sinergia lograda durante 2025 continuará siendo la guía para el nuevo año, con una impronta de trabajo en equipo que permita sostener la operatoria y el desarrollo regional.
En ese contexto, Carrillo destacó la apertura del Centro de Interpretación Portuaria como un espacio de diálogo e interacción permanente entre el puerto y la comunidad, necesario para comprender la dimensión productiva y social de Puerto Quequén.
“Estamos hablando de una potencia productiva con una interacción permanente con el hinterland, que abarca varios distritos del sudeste bonaerense”, señaló, y agregó que en esa relación se generan entramados socioeconómicos que benefician a toda la región y que resulta importante conocer.
El presidente del Consorcio remarcó además que estos espacios permiten no solo informar, sino también canalizar demandas, reclamos y problemáticas que surgen de una operatoria de gran escala. “Los ámbitos de diálogo sirven para que esos planteos se procesen adecuadamente y puedan tener respuestas en tiempo oportuno”, afirmó.

Carrillo explicó que el CIP funcionará durante toda la temporada de verano y que la iniciativa tiene vocación de continuidad más allá de enero y febrero, especialmente a través de programas educativos.
“La idea es que luego de la temporada podamos continuar de manera más selectiva, por ejemplo con escuelas, coordinando con el equipo responsable”, señaló, y destacó el trabajo del historiador Martín Petersen, quien lleva adelante estas acciones en el marco del programa Puerto–Ciudad.
Según indicó, estas instancias formativas “son enriquecedoras y necesitaban de un ámbito como este para ordenarse y dar mejores resultados”.
Con un 2025 histórico en términos productivos, Carrillo aseguró que el objetivo central para el año en curso será sostener el nivel de actividad, fortalecer el trabajo conjunto y seguir consolidando a Puerto Quequén como un actor clave del desarrollo económico regional.
“La producción sigue siendo el eje”, insistió, al reafirmar que el camino del crecimiento está ligado al trabajo, la articulación público-privada y la integración del puerto con la comunidad y la región.
