
El accidente involucró a un Volkswagen Gol Power y una Toyota Corolla Cross, que colisionaron de frente por causas que aún son materia de investigación. Como consecuencia del violento impacto, ambos vehículos quedaron con importantes daños materiales y la circulación se vio momentáneamente afectada.
Según la información disponible hasta el momento, los ocupantes del Volkswagen Gol, oriundos de Ituzaingó, debieron ser trasladados a un centro de salud, donde permanecían internados durante la noche a raíz de las lesiones sufridas. Hasta ahora, no se difundió un parte médico oficial sobre el estado de salud del resto de los involucrados.
En el lugar trabajaron efectivos policiales, personal de seguridad vial y fuerzas de emergencia. La empresa necochense Trave se hizo cargo del traslado de los vehículos siniestrados, mientras que Vial Quequén procedió al secuestro de ambas unidades, que quedaron a disposición de la Justicia para la realización de las pericias correspondientes.
Las actuaciones continúan con el objetivo de determinar la mecánica del choque y establecer si existieron otros factores que hayan influido en el siniestro, ocurrido en un tramo de la ruta que suele presentar tránsito fluido y velocidades elevadas.
El hecho vuelve a poner en foco la seguridad vial en la Ruta 55, una traza clave para la conectividad regional donde ya se han registrado otros accidentes de gravedad.