
Según informó Mariel Dacatra, madre del niño, desde el lunes a la tarde no lograba comunicarse con su hijo ni con su ex pareja, lo que generó una creciente preocupación y motivó el pedido de difusión pública.
Durante el mediodía del miércoles, la mujer volvió a comunicarse con NdeN para informar que había recibido el llamado de un hombre que le indicó que habían sido vistos en la zona del Balneario Los Ángeles. Minutos después, también fue contactada desde la comisaría, donde le señalaron que iniciarían tareas de búsqueda en ese sector.
“Yo llamaba a la comisaría y me decían que no podían hacer nada. Se ve que vieron la publicación y me llamaron”, expresó Mariel, visiblemente emocionada.
Cerca de las 14:20, Mariel volvió a comunicarse con este medio para confirmar que el padre y el niño habían sido encontrados en Balneario Los Ángeles y que se encontraban en buen estado de salud. La mujer explicó que no tenían señal, motivo por el cual no había sido posible mantener comunicación durante varias horas.
Incluso, la persona que los halló logró enviarle una fotografía, lo que permitió confirmar rápidamente que ambos estaban bien. Posteriormente, también se supo que se habían comunicado con una cuñada, con quien ya estaban en contacto.
Mariel indicó además que un amigo del padre, residente en Necochea, había movilizado a varias personas para colaborar en la búsqueda.
La madre del niño destacó la rápida difusión del pedido de ayuda y la solidaridad de la comunidad, señalando que la información se viralizó no solo en Necochea, sino también en Lobería, San Cayetano y en Venado Tuerto, Santa Fe.
“Gracias de corazón a gente que no nos conoce, que me mandó mensajes para decirme que me quedara tranquila. Y a NdeN, que sin pedirme nada a cambio, difundió la búsqueda y me dio una mano enorme”, expresó.
Con un tono distendido, Mariel comentó que el padre del niño, ya al tanto de la repercusión, bromeó diciendo que cuando recupere señal, “le van a tirar de la oreja” por el susto generado.
El caso se resolvió como una cadena de solidaridad, que permitió despejar la preocupación y confirmar que ambos se encontraban bien, cerrando una situación de angustia con un desenlace positivo.