El siniestro vial se registró en la intersección de calles 50 y 67, donde un Chevrolet Onix impactó violentamente contra una columna de alumbrado público, en una esquina semaforizada. Tras el choque, el conductor y su acompañante abandonaron el vehículo y huyeron a pie, sin poder ser identificados en el lugar.
Durante las primeras horas posteriores al hecho, se analizaban distintas hipótesis, entre ellas una posible alcoholemia positiva. Sin embargo, con el correr del día se confirmó que el rodado tenía pedido de secuestro, ya que había sido sustraído durante la madrugada.
Según se informó, dos delincuentes ingresaron a una vivienda mientras una mujer dormía, le robaron diversos elementos de valor y escaparon en su automóvil. Minutos más tarde, el vehículo fue hallado destruido tras el choque.
Dentro del Chevrolet Onix, el personal policial encontró parte de las pertenencias robadas durante el asalto, mientras que otros elementos habrían sido llevados por los autores en la fuga. El impacto provocó importantes daños en el frente del auto y afectó la estabilidad de la columna, lo que motivó la intervención de personal de Tránsito, la Usina y Policía Científica, que realizó los peritajes correspondientes.
La causa quedó en manos de la UFI N°3, mientras que los responsables del hecho permanecen prófugos y continúan las tareas investigativas para dar con su paradero.