
Según se informó oficialmente, el hecho ocurrió el martes 27 de enero a las 02:15 horas, durante tareas de vaciado del Silo N°1, sector 3, momento en el cual una porción de la pared exterior cedió hacia el sector de vías internas, provocando el derrame del pellet almacenado en su interior.
De acuerdo a la información preliminar, el evento se encuentra bajo investigación, aunque desde la empresa concesionaria indicaron que el factor causal preponderante estaría vinculado a la antigüedad de la estructura, construida entre las décadas del 30 y 40 como parte del histórico complejo Ex Junta Nacional de Granos, con una antigüedad cercana a los 100 años. En ese sentido, señalaron que el desgaste progresivo de los materiales, propio del paso del tiempo, habría tenido incidencia en la cadena de causalidad del desprendimiento, pese a las tareas de mantenimiento periódico que se realizan sobre estas instalaciones.
Tras el incidente, se activaron de manera inmediata los protocolos de seguridad, procediéndose a delimitar la zona afectada, retirar restos de mampostería y remover el material derramado, con el objetivo de mitigar cualquier riesgo residual. Desde Terminal Quequén confirmaron además que el elevador continúa operando en condiciones normales y que el episodio no afectó el normal funcionamiento de la terminal.
En paralelo, técnicos especializados continúan evaluando el estado de las instalaciones para descartar riesgos estructurales adicionales y avanzar en la elaboración del informe final que permita determinar con precisión las causales del desprendimiento. De manera preventiva, se implementará un plan de inspección externa más intensivo, al que se sumarán controles internos adicionales en los silos, con el fin de actualizar el diagnóstico de seguridad estructural del conjunto de la infraestructura.
Por su parte, el Consorcio de Gestión del Puerto de Quequén recordó que realiza inspecciones periódicas sobre esta y otras terminales portuarias, a través de personal técnico de la administración portuaria, las cuales se circunscriben a verificar el cumplimiento de todas las obligaciones a cargo de los permisionarios.

Finalmente, desde las autoridades se buscó llevar tranquilidad a la comunidad portuaria, remarcando que no se registraron víctimas, que el incidente no impactó en la operatoria del puerto y que los peritajes técnicos continuarán para definir el plan de trabajo más adecuado, resguardar la infraestructura aledaña y avanzar con las tareas de reconstrucción de la pared afectada con la mayor celeridad posible.