La medida administrativa fue dispuesta por la Subsecretaría de Políticas de Seguridad Vial y alcanza tanto a la conductora del vehículo tipo UTV como al conductor de una camioneta Volkswagen Amarok. Según se informó, la resolución data del 20 de enero y se adoptó tras la remisión de las actuaciones judiciales al ámbito provincial.
El menor permanece internado en estado crítico en el Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil de Mar del Plata, adonde fue trasladado en helicóptero sanitario desde Pinamar. Bastián sufrió múltiples fracturas de cráneo y otras lesiones de gravedad, fue sometido a varias intervenciones quirúrgicas y continúa bajo monitoreo permanente en terapia intensiva, con pronóstico reservado.
El accidente se produjo cuando la UTV, conducida por Noemí Quirós, colisionó de frente contra una camioneta Amarok manejada por Manuel Molinari, mientras circulaban por la zona de médanos. De acuerdo a las pericias toxicológicas incorporadas a la causa, ambos conductores tenían alcohol en sangre, mientras que el padre del niño, Maximiliano Jerez, dio negativo en los análisis realizados tras el siniestro.
Luego del impacto, los vehículos fueron secuestrados y permanecen bajo peritajes para determinar con precisión la dinámica del choque. En los fundamentos de la resolución administrativa, la Provincia remarcó el riesgo que implican las maniobras imprudentes en zonas de médanos, señalando que la reiteración de estas conductas puede derivar en consecuencias irreversibles o incluso fatales.
Desde el Ministerio de Transporte bonaerense, que conduce Martín Marinucci, señalaron que la inhabilitación tiene como objetivo prevenir nuevos riesgos viales y proteger la vida de terceros, reforzando la prohibición de conducir para los implicados mientras avanza la investigación judicial.
En paralelo, la causa continúa bajo la carátula de lesiones culposas, con los imputados enfrentando posibles sanciones penales, mientras la familia de Bastián recibe contención psicológica permanente.
El caso generó una profunda conmoción en la comunidad de Pinamar y a nivel provincial, y volvió a poner en debate la seguridad en zonas recreativas, especialmente en espacios donde se realizan maniobras con vehículos todo terreno y de alta velocidad.