
Los indicadores fueron expuestos por el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense, Augusto Costa, quien detalló la evolución del sector turístico correspondiente al período comprendido entre el 1° de diciembre y el 25 de enero.
Según las cifras oficiales, durante ese lapso ingresaron a la provincia alrededor de 5,2 millones de turistas, lo que mantiene a Buenos Aires como el principal destino turístico del país. Sin embargo, el número representa una caída del 3,1% en relación con la temporada anterior.
La baja se profundiza al comparar con el mismo período de hace dos años: se registraron unos 550 mil visitantes menos, lo que implica una disminución cercana al 9%. Además, durante el mes de enero la tendencia negativa se acentuó, con un descenso del 5,2% respecto del verano pasado.
Otro de los aspectos destacados fue la reducción en la duración de las estadías, que cayó un 5% en comparación con la temporada anterior. Desde el Ministerio señalaron que se consolida una modalidad de turismo de corta duración, marcada por escapadas de fin de semana y viajes de último momento.
En ese marco, también se observa un aumento de los desplazamientos hacia destinos de cercanía, principalmente a menos de 80 kilómetros, en detrimento de las vacaciones tradicionales de mayor permanencia en los principales centros turísticos.
El dato más preocupante está vinculado al gasto turístico. De acuerdo a un indicador elaborado en conjunto con el Banco Provincia, el consumo promedio cayó un 24,6% en relación con 2024 durante el mes de enero.
En el caso de las operaciones realizadas a través de Cuenta DNI, la retracción fue aún mayor y alcanzó el 40,1%, reflejando el impacto del contexto económico en los niveles de consumo de quienes eligieron vacacionar dentro de la provincia.
Esta contracción repercute de manera directa en sectores clave como la hotelería, la gastronomía, el comercio y los servicios, con consecuencias sobre la actividad y el empleo en los destinos turísticos bonaerenses.

Durante la conferencia, el gobernador Axel Kicillof afirmó que los indicadores de la temporada reflejan una situación crítica en el sector.
“Todos los indicadores de la temporada muestran exactamente lo mismo: estamos atravesando una crisis muy fuerte en la provincia y en todo el país como consecuencia de las políticas económicas del Gobierno nacional”, sostuvo.
Kicillof señaló además que el diagnóstico es compartido por los distintos actores del sector turístico:
“Hablamos con representantes de todos los sectores y el diagnóstico es unánime: hay un desplome de la actividad que afecta a las ventas y al consumo”.
En ese sentido, vinculó la caída del turismo con el contexto económico general y agregó:
“La caída en las visitas, las estadías y las compras de los turistas son el resultado de políticas que benefician a una pequeña minoría: necesitamos volver a promover el trabajo y el turismo local”.
Pese al escenario adverso, el gobernador aseguró que el Ejecutivo bonaerense continuará implementando medidas para sostener la actividad:
“Vamos a seguir generando los instrumentos que nos permitan atravesar este momento complicado y tener la mejor temporada posible”, afirmó, y destacó la oferta turística de la provincia y la hospitalidad de sus habitantes.
Por su parte, el ministro Augusto Costa advirtió que se está consolidando “una ecuación muy perjudicial para el sector turístico”, que implica “una pérdida del derecho al descanso: menos turistas, con menos días de vacaciones y con menos consumo”.

El funcionario alertó además sobre el impacto en la economía real:
“Vemos hoteles que cierran, comercios con ingresos en caída y crisis de empleo en el sector”, y remarcó que la continuidad del turismo se sostiene “gracias al esfuerzo del Gobierno provincial y del sector privado”.
En el mismo encuentro, el intendente de San Pedro, Cecilio Salazar, subrayó la importancia del acompañamiento provincial a los distritos turísticos y señaló que, en el actual contexto, “es fundamental el apoyo que brinda el Gobierno provincial a los municipios”.