La audiencia en la que se esperaba que la acusada brindara su versión terminó sin respuestas, ya que hizo uso de su derecho constitucional a no responder las preguntas del fiscal. El proceso, en plena marcha, suma pericias balísticas que vinculan un arma secuestrada con el crimen, y mantiene abiertas varias líneas de investigación sobre el posible móvil del homicidio.
Desarrollo del caso y últimas novedades
El día miércoles 25 de enero, ante el fiscal Carlos Larrarte (UFI Nº 30 de delitos complejos) y el instructor judicial Gustavo Ríos, Patricia Astesano —principal sospechosa en la causa— se presentó para declarar, pero decidió acogerse a su derecho a guardarse silencio. La expectativa estaba centrada en posibles nuevos datos sobre los hechos, pero la audiencia concluyó sin aportes directos de la acusada.
La causa está caratulada como homicidio doblemente agravado por alevosía y uso de arma de fuego, delitos que, de confirmarse en juicio, podrían implicar pena de prisión perpetua.
La investigación comenzó tras el hallazgo del cuerpo de Alejandra Fiorito dentro de su Volkswagen Suran, estacionado en avenida 58 entre calles 87 y 89 en Necochea. El cuerpo presentaba cinco impactos de bala y dos heridas de arma blanca. En el interior del vehículo se encontraron envoltorios con estupefacientes y dinero, lo que llevó a los investigadores a descartar —en ese momento— el robo como móvil principal.
Desde el inicio, la Fiscalía manejó hipótesis vinculadas al narcotráfico o ajustes de cuentas en actividades ilegales, debido al contexto en que fue encontrado el cuerpo y las circunstancias del ataque.
Un allanamiento realizado en 2025 en la vivienda de la imputada arrojó un hallazgo clave: un revólver calibre .38 sin documentación legal, que fue secuestrado y sometido a cotejo balístico. Según explicó el fiscal Larrarte, las estrías de los proyectiles extraídos del cuerpo de Fiorito coincidieron con las del arma secuestrada, lo que sería “prueba contundente” de su vinculación con el homicidio.
Además, existen otros testimonios y elementos de prueba (no revelados oficialmente por estrategia de investigación) que sitúan a una persona con características similares a la acusada en la zona donde fue abandonado el automóvil momentos antes del hallazgo.
El fiscal ha señalado que los posibles móviles podrían estar relacionados con:
Narcotráfico
Cobro de préstamos ilegales
Juego clandestino
Asimismo, se evaluarán otros vestigios hallados en la escena —como pelos o restos biológicos— que podrían someterse a análisis de ADN si las condiciones lo permiten.
Larrarte remarcó que, pese a los avances, “esto recién arranca”, y que aún restan producir pruebas, cumplir plazos procesales y consolidar la teoría del caso antes de llegar a una instancia de juicio.
Imputada principal: Patricia Astesano
Situación procesal: Se negó a declarar
Calificación legal: Homicidio doblemente agravado
Avances probatorios: Cotejo balístico que vincula arma secuestrada con el crimen
Móviles investigados: Narcotráfico y otras actividades ilegales
Próximas etapas: Producción de nuevas pruebas, análisis forense y preparación de etapas procesales posteriores