La decisión se produjo tras negociaciones entre los distintos sectores del peronismo provincial, en particular entre el espacio que responde a Kicillof y el sector referenciado en Máximo Kirchner, quien hasta ahora presidía el partido en la provincia.
Qué implica la designación
El PJ bonaerense es una de las estructuras partidarias más importantes del país, tanto por su peso territorial como por la cantidad de afiliados y electores que concentra la provincia de Buenos Aires. La presidencia del partido cumple un rol clave en la organización interna, la definición de estrategias políticas y la articulación entre los distintos niveles del peronismo.
Con este acuerdo, Kicillof pasa a conducir formalmente el partido en el distrito que gobierna desde 2019, mientras que el kirchnerismo conserva espacios relevantes dentro de la estructura partidaria.
Según se informó tras el cierre del acuerdo, la nueva conducción del PJ bonaerense quedó conformada de la siguiente manera:
Presidente: Axel Kicillof
Vicepresidenta primera: Verónica Magario
Vicepresidente: Federico Otermín
Secretario General: Mariano Cascallares
Presidente del Congreso partidario: Máximo Kirchner
Presidente de la Junta Electoral: Leonardo Nardini
El esquema refleja un reparto de responsabilidades entre los distintos sectores del peronismo bonaerense, con el objetivo de sostener la unidad interna y garantizar representación territorial y política.
El entendimiento se dio en un contexto de reorganización del peronismo a nivel provincial y nacional, tras la asunción del nuevo gobierno nacional y frente a los debates internos sobre el rumbo del espacio opositor.
Desde los distintos sectores se destacó la necesidad de evitar una interna partidaria, fortalecer la cohesión del PJ bonaerense y ordenar su conducción de cara a los próximos desafíos políticos y electorales.
A continuación, el texto completo del comunicado difundido por el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires:
A las afiliadas y los afiliados
El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires atraviesa un momento decisivo. En un contexto de ajuste brutal, desintegración social, entrega de la soberanía y abandono deliberado del Estado Nacional, nuestro pueblo enfrenta las consecuencias de un modelo que castiga a las mayorías, debilita al federalismo y erosiona la convivencia democrática.
Frente a esta situación, la provincia de Buenos Aires se ha convertido en el principal dique de contención. El gobierno provincial asumió la responsabilidad de ser red y escudo: sosteniendo derechos, trabajo, producción, salud, educación y obra pública allí donde el Estado nacional deserta, y defendiendo a millones de bonaerenses del impacto del modelo de exclusión que impulsa el presidente Javier Milei.
Esta tarea no es individual ni circunstancial. Es el resultado de un esfuerzo colectivo que se expresa también en el rol fundamental que vienen cumpliendo los intendentes e intendentas peronistas, quienes, desde cada municipio, están defendiendo a sus comunidades y sosteniendo servicios esenciales ante el daño que producen las políticas de Milei. En cada barrio, en cada ciudad, el peronismo bonaerense viene demostrando capacidad de gestión, cercanía y compromiso.
Este trabajo articulado entre la provincia y los municipios, a través de la comunidad organizada que nos enseñaron Perón y Evita, aun en la adversidad, sabe sumar fuerzas, cuidar a su gente y sostener la cohesión social. Un peronismo que ha sabido proteger y que hoy debe dar un paso más: comprometerse de lleno con la reconstrucción de una esperanza nacional.
Es en ese marco que reconocemos una historia, una identidad y un mandato político. Un peronismo que, con los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner, supo ampliar derechos, fortalecer al Estado y contribuir a la grandeza de la nación; y que ahora, en circunstancias diferentes y en la provincia de Buenos Aires, viene llevando adelante un gobierno provincial comprometido con el bienestar del pueblo.
En septiembre pasado, el peronismo de la provincia de Buenos Aires demostró algo fundamental: a esta derecha se le puede ganar. Esa victoria no fue solo electoral, sino política. Mostró que hay otro camino posible, basado en la gestión, la cercanía con la gente y la defensa del trabajo, la producción y la justicia social. Hoy, esa experiencia debe proyectarse y fortalecerse.
Pero no alcanza con resistir. El desafío que tenemos por delante es ser, además de escudo, alternativa y esperanza. Para eso, el peronismo necesita unidad, organización y coraje. Nuestro pueblo, en la provincia y en todo el país, necesita un peronismo que concentre todas sus fuerzas en enfrentar el modelo de Milei y en construir una alternativa política con vocación de futuro y voluntad transformadora.
No hay proyecto nacional posible sin la provincia de Buenos Aires, pero tampoco hay futuro para la provincia si a la Argentina le va mal. Por eso, el PJ bonaerense debe continuar su responsabilidad histórica: sumar, convocar, federalizar, articular con las organizaciones sindicales, los movimientos sociales, los gobiernos locales y todos los sectores que resisten el “sálvese quien pueda”.
Con hechos y resultados, el gobierno encabezado por Axel Kicillof y Verónica Magario, junto a los intendentes peronistas de toda la provincia, viene demostrando desde 2019 que se puede gobernar con transparencia, responsabilidad y eficacia, defendiendo a las mayorías. El Partido Justicialista es la herramienta central para organizar, amplificar y proyectar ese camino.
En este contexto, el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires ratifica su repudio absoluto a la injusta condena y detención de Cristina Fernández de Kirchner, enmarcada en un clima creciente de autoritarismo, persecución política y ataque sistemático a las instituciones de la democracia. El peronismo bonaerense reafirma su compromiso inquebrantable con la defensa de la democracia, la Constitución y las garantías del pueblo, y seguirá denunciando esta condena injusta como parte de una ofensiva más amplia contra el sistema democrático argentino.
Convocamos a todas y todos los afiliados, a cada compañero y compañera, a poner por delante lo que nos une, a cuidar la herramienta política que representa el peronismo y a trabajar juntos en la construcción de una alternativa que tenga como bandera la soberanía política, la independencia económica y la justicia social.