El ingreso es arancelado y la recaudación depende del Municipio.
Sin embargo, el estado del lugar vuelve cíclicamente al debate público.

Transportistas autoconvocados expusieron nuevamente una serie de problemáticas:
Falta de seguridad interna.
Iluminación deficiente.
Escasos servicios básicos e higiene.
Ausencia de baños adecuados para mujeres transportistas.
También solicitaron asistencia médica permanente en el predio, incluyendo una enfermera y un desfibrilador ante eventuales emergencias cardíacas.
Los planteos no son nuevos. Se repiten en distintas gestiones.
La obra estaba a cargo de Marle Construcciones S.A., con dirección técnica del arquitecto Juan Tamburini, y contemplaba renovación de sanitarios, iluminación total, movimiento de suelo y ampliación de capacidad.
Según se informó entonces, el Ministerio de Transporte de la Nación había depositado el 60% de los fondos para comenzar los trabajos.
La obra no se completó y posteriormente fue dada de baja por el Municipio.
En declaraciones periodísticas señalaba la necesidad de transparencia sobre la recaudación y su afectación.
Actualmente, Jorge Martínez se desempeña como secretario de Gobierno del Municipio.
Una década después, el debate vuelve a girar en torno a la recaudación, la infraestructura y los servicios.
El viernes 13 de febrero de 2026, la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante recorrió el predio y anunció que comenzará a trabajar en una ordenanza para crear un fondo específico destinado a mejorar la infraestructura y los servicios de la Playa de Camiones.

El planteo abre una nueva instancia legislativa.
El escenario vuelve a repetirse: reclamos de los transportistas, anuncios de intervención y discusión sobre recursos.
Mientras tanto, el estado del predio continúa siendo motivo de cuestionamientos por parte de quienes lo utilizan diariamente.