En ese corredor turístico, Mar del Plata registró un promedio general de entre el 80% y el 82% de ocupación hotelera, con picos cercanos al 90% durante sábado y domingo, según datos del sector empresario. Otros destinos como el Partido de La Costa, Pinamar, Villa Gesell, Miramar y Necochea también mantuvieron porcentajes elevados, consolidando un flujo sostenido de visitantes durante los cuatro días del feriado.
No obstante, operadores turísticos advirtieron una tendencia creciente hacia estadías más cortas, con una baja proyectada para lunes y martes que en algunos casos alcanzó los 20 puntos porcentuales, reflejando un consumo más acotado.
La Ciudad de Buenos Aires alcanzó un 83% de reservas, su mejor registro para esta fecha en cinco años, impulsada por la agenda cultural y las escapadas de corta y media distancia.
Córdoba se posicionó entre los principales polos turísticos del fin de semana largo. El impacto del Cosquín Rock llevó al Valle de Punilla a registrar un 98% de ocupación y alrededor de 370.000 visitantes.
En Entre Ríos, los festejos de Carnaval impulsaron una ocupación del 100% en Gualeguay y Santa Elena, mientras que Gualeguaychú alcanzó el 86%.
Según el Observatorio Argentino de Turismo, la Patagonia fue la región más elegida del país durante el fin de semana largo.
En Neuquén, destinos cordilleranos como Villa Pehuenia y Villa Traful registraron un 80% de ocupación, mientras que Villa La Angostura y San Martín de los Andes mantuvieron un intenso flujo turístico.
En Tierra del Fuego, la hotelería de alta gama alcanzó el 90% y los alquileres temporarios lograron ocupación plena, combinando turismo nacional e internacional.

El movimiento también se reflejó en el transporte aéreo y fluvial. Aerolíneas Argentinas trasladó a 220.000 pasajeros durante el fin de semana largo, mientras que las compañías low-cost operaron con niveles de ocupación cercanos al 90%.
Además, el ingreso de turistas desde Uruguay creció un 27% a través de servicios fluviales, y las rutas 2 y 11 registraron un tránsito sostenido hacia la Costa Atlántica desde el inicio del feriado.
El balance general fue positivo y ratificó al Carnaval como uno de los principales motores económicos del verano, con especial protagonismo de la Costa Atlántica bonaerense y la Patagonia.