
El hecho ocurrió en la intersección de calles 521 y 542. Según la información recabada, una falla mecánica habría provocado una pérdida de aceite en la zona del motor, lo que derivó en el inicio del fuego.
El conductor realizó una maniobra de emergencia y logró desviar la unidad hacia el sector parquizado de una plazoleta. Los pasajeros descendieron de inmediato antes de que las llamas tomaran mayor magnitud. No se reportaron personas heridas.
En el lugar trabajaron dotaciones de Bomberos y personal policial, quienes controlaron el foco ígneo y aseguraron la zona. Sobre el asfalto quedó un rastro de lubricante que marcó el recorrido previo a la detención del vehículo.
Tras el episodio, choferes del servicio urbano se comunicaron con NdeN y señalaron que al 17 de febrero aún no habrían percibido la totalidad del salario correspondiente al mes de enero.
También advirtieron que las empresas concesionarias no estarían adquiriendo repuestos con regularidad y que algunas unidades circularían en condiciones que consideran deficientes.
Desde fuentes vinculadas a la empresa y al ámbito municipal se sostiene que los colectivos se encuentran en condiciones operativas.
Por su parte, desde el gremio no han confirmado la posibilidad de medidas de fuerza como paro o retención de tareas.
Según manifestaron trabajadores, existe preocupación por eventuales sanciones o pérdida de empleo en un contexto económico complejo.
En las últimas semanas, al Honorable Concejo Deliberante ingresó un reclamo vinculado a las frecuencias y recorridos del transporte público en el distrito. El pedido de informes llegó desde la banca radical representada por el concejal Rodrigo Irigoyen.
En paralelo, decenas de usuarios se comunicaron con la redacción de NdeN para señalar demoras reiteradas, incumplimiento de horarios y dificultades para llegar a destino, especialmente en horarios laborales y escolares.
Los mensajes coinciden en señalar largas esperas en paradas y perjuicios en la organización cotidiana, en un servicio que resulta esencial para trabajadores y estudiantes.
El incendio de la unidad se suma a un escenario de cuestionamientos sobre el funcionamiento del sistema de transporte público en Necochea y Quequén.
Mientras se aguardan las pericias que determinen el origen exacto del siniestro, el episodio vuelve a poner en discusión el estado de las unidades, la regularidad del servicio y la situación laboral del sector.