
La concentración comenzó minutos antes de las 11 en la intersección de Avenida 59 y Calle 64, uno de los puntos neurálgicos del casco céntrico. Allí, referentes gremiales brindaron discursos en los que detallaron los fundamentos del paro y cuestionaron el proyecto legislativo que ya cuenta con media sanción en la Cámara de Diputados y que durante la jornada tenía previsto su tratamiento en el Congreso.
“Estamos muy contentos por el apoyo a la movilización pero muy preocupados por lo que está ocurriendo hoy en el Congreso de la Nación”, señalaron desde el palco improvisado. Además, remarcaron que “esta Reforma Laboral no tiene un solo artículo en favor de los trabajadores”, y advirtieron que el nuevo marco normativo podría profundizar la precarización laboral y la pérdida de derechos adquiridos.
Tras los discursos, la columna —de aproximadamente una cuadra de extensión— avanzó por Calle 64 hasta 61, luego giró hacia 56, pasó frente al Palacio Municipal y retomó por Avenida 59 hasta regresar al punto inicial. Durante el recorrido, el tránsito fue interrumpido.
Tambores, banderas de distintos sindicatos y carteles con consignas contra la reforma marcaron una postal que no se veía desde hace tiempo en la ciudad. Cerca del mediodía, el centro comenzó a poblarse nuevamente luego de una mañana con escaso movimiento comercial.

Entre los gremios y sindicatos presentes estuvieron:
STM
SICONARA
ATE
AMS
SOMU
CICOP
CTA
SUTEBA
LA BANCARIA
UOCRA
CAMIONEROS
FLETEROS
UTP
CGT (núcleo central del movimiento obrero)
SINDICATO DE EMPLEADOS DE COMERCIO
SINDICATO DE MARÍTIMOS
La movilización reunió a trabajadores del sector público y privado, organizaciones sociales y referentes territoriales que integran las centrales obreras.

El paro tuvo repercusión concreta en el funcionamiento de la ciudad. El Sindicato de Trabajadores Municipales adhirió a la medida, lo que dejó sin atención al público al Palacio Municipal y a varias dependencias administrativas. En el sistema de salud se trabajó con guardias mínimas.
Docentes, trabajadores de la Usina y distintos sectores estatales también se plegaron a la medida.
En el ámbito comercial, la adhesión fue dispar. Si bien el Sindicato de Empleados de Comercio expresó su respaldo al paro, el alto nivel de informalidad laboral en algunos rubros limitó la participación. Mientras grandes comercios mantuvieron persianas bajas, varios locales de cercanía optaron por abrir ante la circulación de personas en el centro.
La movilización local se enmarca en la cuarta huelga general convocada contra la actual administración nacional. Las centrales obreras sostienen que el proyecto oficial representa un retroceso en derechos laborales y una transformación estructural de las condiciones de trabajo.
Mientras en Necochea la protesta se desarrollaba con normalidad, en el Congreso se prepara para el debate legislativo que definirá el futuro del proyecto.
La jornada dejó una imagen clara: el movimiento obrero local volvió a ocupar el espacio público para expresar su posición frente a una de las reformas más discutidas del actual escenario político y económico.
