La reforma laboral fue aprobada con 42 votos afirmativos, 28 negativos y 2 abstenciones. En tanto, el Régimen Penal Juvenil obtuvo 44 votos a favor y 27 en contra.
La jornada legislativa se desarrolló en un contexto de protestas en el centro porteño. Durante la mañana se registraron incidentes en la zona del Obelisco, donde un grupo de manifestantes se movilizó en rechazo a los proyectos.
Con la sanción del nuevo Régimen Penal Juvenil, la edad de imputabilidad se reduce de 16 a 14 años. Desde el Gobierno nacional se sostuvo que la reforma actualiza un marco normativo vigente desde hace más de cuatro décadas.
En un comunicado oficial, la Oficina del Presidente expresó que la ley “cierra un capítulo de cuatro décadas de inacción legislativa” y afirmó que la baja de imputabilidad es “un acto de justicia hacia la sociedad”.
“El orden, la libertad, el derecho a la vida y a la propiedad privada solo son posibles cuando hay consecuencias reales para quienes quebrantan la paz social”, señalaron desde el Ejecutivo.
La reforma laboral, por su parte, fue el eje central del debate político en el recinto. El proyecto había sido aprobado previamente en la Cámara de Diputados con modificaciones y volvió al Senado para su sanción definitiva.
Desde la oposición se cuestionó el contenido de la iniciativa y el procedimiento legislativo.
El jefe del bloque justicialista, José Mayans, sostuvo que “esta ley va derecho al conflicto judicial” y advirtió que durante su tratamiento se habría violado el reglamento interno del Senado y la Constitución Nacional.
Mayans calificó la iniciativa como “una ley antitrabajador” y afirmó que “dicen que hoy estamos en un día histórico, y es un día vergonzoso”.
En la misma línea, el senador Mariano Recalde confirmó el rechazo de su bloque y definió el proyecto como “una ley contra el pueblo”.
Por su parte, la legisladora Ana Inés Marks cuestionó el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), al que denominó “Fondo de Asistencia a la Timba”, y sostuvo que la reforma “no va a generar empleo”.
Desde el oficialismo, en cambio, se defendió la norma como parte de un proceso de “modernización laboral” orientado a promover la actividad económica y el empleo formal.
La sesión también estuvo atravesada por momentos de tensión. Durante el debate se produjo un cruce entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la senadora Nadia Márquez, luego de una discusión vinculada al ingreso de personas al recinto.
Tras el intercambio, el tratamiento de los proyectos continuó hasta su votación final.
Con ambas iniciativas sancionadas, el nuevo Régimen Penal Juvenil y la reforma laboral quedaron convertidos en ley.