sábado 07 de marzo de 2026 - Edición Nº3443

Opinión | 7 mar 2026

Medios y ética periodística

Supremacistas sueltos en los medios de Necochea

19:16 |El comunicador social necochense Nicolás Salas plantea un debate sobre los límites del discurso público en los medios locales, a partir de una polémica nota publicada en un portal digital. En esta columna reflexiona sobre supremacismo, genocidio, ética periodística y el rol de la prensa frente a los conflictos internacionales.


Por: Nicolás Salas

En esta columna de opinión, Nicolás Salas —comunicador social de Necochea y creador de NdeN— reflexiona sobre el lugar que ocupan ciertos discursos en los medios de comunicación y cuestiona la legitimación de posiciones que justifican crímenes contra civiles. El texto surge a partir de una reciente publicación en un portal local y abre un debate sobre ética periodística, supremacismo y el tratamiento mediático del conflicto en Medio Oriente.

Supremacistas sueltos en los medios de Necochea

Desde hace un tiempo me pregunto si los medios de comunicación tienen que dar lugar a personas, dirigentes o políticos que defienden crímenes contra personas civiles, que defienden genocidios o que son abiertamente supremacistas, es decir se consideran parte de una raza, sexo o nacionalidad superior a la del resto de la población.

En las últimas horas me volvió a surgir el mismo interrogante luego de leer una nota de opinión escrita por Agustín Betancor para el portal Alerta Alejandro. El texto intenta desmentir (sin hacerlo) declaraciones de Cintia Martínez, defensora de la causa Palestina en Necochea. Sin meterme de lleno en la polémica entre ambas posiciones, sì me interesa retomar los argumentos de quien entiendo convalida y sostiene posiciones supremacistas.

Betancor sostiene posiciones como: “Por el contrario, si bien no orinan agua bendita, son las Fuerzas de Israel las que se encargan de atacar bases militares y descabezar a los líderes de este régimen satánico de los ayatolas”. Renglones siguientes, insiste: “(…) Es necesario aclarar que el supuesto ataque a una escuela de niñas por parte de Jerusalén y Washington es otra mentira total, incluso con imágenes de otro contexto de guerra de hace varios años atrás (…).

Quien escribió esas líneas es presidente (o al menos lo fue) del Círculo de Periodistas de la ciudad e incluso fue nominado en algún premio por la labor periodística. El escrito subido en Alerta Alejandro no se trata de una fake news tirada a la marchanta en las redes sociales, sino que es una nota escrita por alguien que se digna a ejercer una profesión motivada en la búsqueda de informar desde la verdad y bajo una ética basada en la razón, el humanismo y los intereses colectivos. Nada de eso pareciera haber en estos párrafos:

1 – La Corte Penal Internacional emitió en noviembre de 2024 una orden internacional de arresto contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y su anterior ministro de Defensa, Yoav Gallant, por crímenes de guerra y genocidio. Días después la ONG Amnistía Internacional llegaba a la conclusión de que Israel estaba cometiendo un genocidio en Gaza. Al mismo tiempo, la ONU sostuvo que la situación en Palestina era “insostenible” a partir de los niveles de hambruna a los que era sometida la población civil. Nadie en su sano juicio puede decir que estos organismos son conducidos por la Internacional Comunista o por un complot trosco-peronista.

2 – Quien viene a hablar en nombre de la verdad miente alevosamente. O por bruto o porque no sabe usar el Google. La BBC de Londres, diario El País de España y nuestro derechoso INFOBAE no solo reconocen el asesinato de 180 niñas iraníes que se encontraban en su escuela sino que incluso admiten que fue obra de los ataques de Estados Unidos e Israel, esos que “solo atacan bases militares”. Es verdad que no se puede creer del todo en los medios porque en definitiva son empresas. Pero el mismísimo secretario de Defensa de EE.UU, Pete Hegseth, reconoció la existencia del ataque al colegio de Minab y están investigando a quien “se le escapó la tortuga”.

Volviendo a la nota de opinión, el muchacho en cuestión justifica el accionar de Israel de que “sólo ataque bases militares”, en Palestina. “Lo que vino a partir de allí sí fue un pleno derecho de defensa de Israel, que no paró hasta rescatar al último de los rehenes”, ratifica. Este operativo de rescate ya costó entre 80 mil y 100 mil asesinatos de palestinos. Para Unicef, enclave del comunismo internacional debe suponer el periodista deportivo, se “ha constatado la muerte o la mutilación de la escalofriante cifra de 64.000 niños y niñas en toda la Franja de Gaza, entre ellos al menos 1.000 bebés”.

Es de mínima contradictorio que alguien que esté en contra de los asesinatos a civiles israelitas por parte de Hamas pueda estar a favor de los crímenes a civiles de Palestina. El autor del escrito en cuestión supondrá que las vidas israelitas valen más que las palestinas. O peor, ¿También pensara que “hay que borrar a toda Gaza de la faz de la tierra”, al igual que la exministra de Israel Galit Distel-Atbaryan. integrante del partido de Netanyahu?.

Por otro lado, supone que la izquierda está de acuerdo con el régimen iraní, pero no cita ningún dato que corrobore dicha acusación. De hecho, los partidos de la izquierda argentina han cuestionado públicamente al gobierno de Irán por sus ataques a las mujeres y ha reivindicado levantamientos democráticos en Medio Oriente. Lo que se defiende desde la izquierda es la autodeterminación de los pueblos a resolver su futuro; y lo que cuestiona actualmente es la intromisión de EE.UU e Israel en otros países, violando el derecho internacional, y persiguiendo intereses económicos corporativos como el mismo Donald Trump lo ha reconocido en el ataque a Venezuela. Si el autor no comprende la diferencia entre defender a Irán o cuestionar el guerrerismo imperial, difícilmente pueda comprender la diferencia entre Estado de Israel y pueblo judío. Recomendamos seguir al colectivo “Judies X Palestina” o leer a referentes de la comunidad judía como Alejandro Bercovich u otros que rechazan que en su nombre se ejecute un genocidio como el que se desarrolla actualmente.

Para finalizar, hay que prestar atención a aquellos que todo el tiempo agitan el antisemitismo cuando se critican los asesinatos de Israel y Estados Unidos. En muchos casos se esconde un contradictorio planteo supremacista, ese que caracterizaba al nazismo, y que hoy asumen algunos sectores pertenecientes a una comunidad históricamente atacada y perseguida como es la judía.

Para no citar a nadie de izquierda que le genere caspa o dolor de cabeza a los libertarios afiebrados, me parece oportuno citar al sionista Moshe Yaalon, exjefe del Estado Mayor y exministro de Defensa israelí, que nada tiene de comunista: “La ideología de la supremacía judía, que se ha vuelto dominante en el gobierno israelí, recuerda a la teoría racial nazi, ¡pero la comparación está prohibida!. Leibowitz tenía razón y yo estaba equivocado”.

La denuncia contra la guerra y los genocidios es un debate ideológico, sin dudas, pero es ante todo un planteo humanitario de todos aquellos que aborrecemos el asesinato de niños, niñas y de civiles que no eligen ser parte de una contienda bélica que sólo dejará ganancias y saldos favorables para una minoría que maneja los hilos del mundo a su antojo.

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