
Según relataron sus padres, alrededor de las 22:15 horas recibieron un llamado telefónico por parte de la pareja de Antonella. En esa comunicación se les informó que la joven se encontraba sin vida dentro de la vivienda.
Al llegar al domicilio, Norberto Álvarez, padre de Antonella, junto a su hijo, se encontraron con la casa cerrada.
De acuerdo con lo manifestado por la familia, hasta ese momento no se había dado aviso ni a la policía ni al servicio de emergencias. Ante esa situación, fue el propio padre quien realizó el llamado a la policía y a una ambulancia, lo que derivó en la llegada de las autoridades al lugar.
Una vez presentes los efectivos policiales, el padre de la joven aseguró que no se le permitió ingresar a ver el cuerpo de su hija.
Según indicaron los familiares, durante las primeras actuaciones no habría habido testigos presentes en el lugar y tampoco se habría preservado adecuadamente la escena.
Posteriormente, Norberto Álvarez fue trasladado a la comisaría para realizar la denuncia, donde permaneció hasta aproximadamente las cinco de la mañana.
Durante ese tiempo, según expresó la familia, no recibió información sobre lo que estaba ocurriendo con el cuerpo de su hija ni sobre las actuaciones realizadas en el domicilio.
Además, señalaron que las personas que convivían con Antonella en la vivienda no fueron trasladadas de inmediato para prestar declaración testimonial, ni se habrían tomado en ese momento todas las medidas necesarias para esclarecer lo ocurrido.
Para la familia, estas situaciones reflejan posibles negligencias en el procedimiento inicial, particularmente por la falta de preservación de la escena donde fue hallada la joven.
Según pudo saber NdeN a través de fuentes judiciales, en las actuaciones iniciales de la causa —que comenzaron en la UFI Nº3— intervino personal de Policía Científica, que realizó las tareas correspondientes en el domicilio.
De acuerdo con esa información, en el lugar se procedió al secuestro del DNI de la joven y al levantamiento del cuerpo, que posteriormente fue trasladado a la morgue del Hospital Emilio Ferreyra.
En las actuaciones también se dejó constancia de que la autopsia se realizaría al día siguiente, el 4 de marzo a las 14 horas.
En ese contexto, personal de Policía Científica indicó que por orden de un superior no debían ingresar los ocupantes de la vivienda hasta la finalización de la autopsia.
Ante esa situación, se volvió a establecer comunicación con el instructor judicial de la causa, Gastón Egidi, quien señaló que no existía motivo para impedir el ingreso de los ocupantes al domicilio.
Tras esa indicación y una vez finalizadas las tareas en el lugar, Policía Científica se retiró del domicilio y se trasladó a la Comisaría Primera, donde se iniciaron formalmente las actuaciones del caso.
En un primer momento, la causa fue caratulada como muerte natural. Sin embargo, posteriormente esa calificación fue modificada y la investigación según le informaron a la familia pasaría a la Fiscalía Nº10.
A Antonella se le practicó una autopsia, procedimiento que también fue cuestionado por la familia, que sostiene que aún existen dudas sobre lo ocurrido dentro de la vivienda.
Mientras la investigación continúa, la familia de Antonella convocó a una manifestación para este jueves 12 de marzo a las 12:30 en la esquina de 77 y 10.

El objetivo de la convocatoria es reclamar que la causa avance, que se esclarezcan las circunstancias de la muerte y que se investigue con mayor profundidad lo ocurrido.
Para sus padres, la hipótesis inicial de una muerte natural no explica lo sucedido, por lo que insisten en que se investigue a fondo para conocer la verdad.