Docentes y trabajadores no docentes de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP) iniciaron este lunes una semana de paro en reclamo de mejoras salariales y la implementación plena de la Ley de Financiamiento Universitario, en medio de un conflicto que atraviesa a las universidades públicas de todo el país.
La medida fue convocada por los gremios ADUM (docentes) y APU (personal universitario), que además realizaron una concentración frente al Rectorado para visibilizar la situación que atraviesa el sistema universitario.
Desde los sindicatos señalaron que el deterioro salarial es uno de los principales problemas del sector. Según indicaron, alrededor del 30% de la docencia universitaria percibe unos 6.250 pesos por hora y no registra aumentos salariales desde hace aproximadamente un año, lo que refleja la pérdida del poder adquisitivo acumulada en el último tiempo.
En ese contexto, los gremios también denunciaron que el Gobierno nacional aún no implementó los artículos de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso, lo que —según sostienen— profundiza el desfinanciamiento del sistema educativo superior.
El paro en la universidad marplatense forma parte de un plan de lucha nacional impulsado por federaciones docentes y no docentes, que incluye medidas de fuerza en universidades públicas de todo el país.
Las protestas comenzaron esta semana y podrían extenderse durante marzo y abril, con nuevas huelgas y movilizaciones convocadas por los gremios universitarios.
El conflicto se centra principalmente en la cuestión salarial y presupuestaria, que según los sindicatos pone en riesgo el normal funcionamiento del sistema universitario. Además, reclaman la reapertura de paritarias y una actualización del presupuesto destinado a las universidades nacionales.
En ese marco, los gremios universitarios adelantaron que el plan de lucha podría escalar en las próximas semanas con la convocatoria a una nueva Marcha Federal Universitaria, similar a la multitudinaria movilización realizada el año pasado en defensa de la educación pública.
La medida de fuerza impacta en el inicio del ciclo lectivo en varias casas de estudio del país, donde las actividades académicas comenzaron atravesadas por paros, protestas y reclamos salariales.