La respuesta vecinal surgió luego de la entrevista que el jefe comunal brindó el 10 de marzo en el programa Segundos Afuera de Estación K2, donde se refirió al conflicto por el Casino y relativizó la necesidad de intervención de la Comisión Honoraria de Preservación del Patrimonio.
A través de un comunicado difundido a los medios, la agrupación cuestionó con dureza los dichos del intendente.
“El intendente de Necochea Arturo Rojas está muy mal asesorado. En lugar de seguir desacreditando a vecinxs debería ocuparse de sancionar a los funcionarios que lo asesoran mal, ya que parece que el intendente, ellos, ni los medios que avalan sus dichos leyeron la Ordenanza”.
Los vecinos fueron todavía más categóricos respecto a la interpretación que el jefe comunal realizó sobre la normativa patrimonial.
“Todo lo que dice no es cierto y está fuera de la ley”.
El eje de la controversia gira en torno a la interpretación de las ordenanzas 4238/00 y 7106/10, que regulan el Código de Preservación Patrimonial del distrito de Necochea.
Según sostuvo la agrupación, el intendente intenta instalar que la Ordenanza 7106 modificó la 4238 y que por ese motivo la Comisión Honoraria de Preservación del Patrimonio no debía intervenir en la desafectación del Casino como bien patrimonial.
Sin embargo, los vecinos aseguran que la propia normativa demuestra lo contrario.
“A pesar de la intención del Intendente Rojas de confundir diciendo que la Ordenanza 7106 modifica la 4238 y por eso la Comisión Honoraria de Preservación del Patrimonio no debe intervenir en la decisión de desafectar el Casino de su categoría de Bien del Patrimonio Cultural y Ambiental del Municipio, se adjuntan los puntos de la ordenanza 7106 donde queda clarísimo que deben intervenir”, señalaron.
En ese sentido, explicaron que el artículo 5º de la Ordenanza 7106 incorpora con fuerza de ley el Anexo II, donde se detallan las pautas de implementación del Código de Preservación Patrimonial.
Dentro de ese anexo se establece que:
“Cuando la naturaleza y complejidad de los temas así lo requieran, a su exclusivo criterio, la Autoridad de Aplicación convocará a la Comisión de Preservación Patrimonio Cultural y Ambiental del distrito de Necochea”.
Para la agrupación, tratándose del complejo Casino —uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad— no hay margen para considerar que el caso no requiera esa intervención.
“¿No sería opinable que la desafectación del Casino sea de naturaleza especial y complejidad más que discutible?”, plantearon.
Los vecinos también señalaron que el propio Anexo II de la Ordenanza 7106 remite expresamente al artículo 5º de la Ordenanza 4238, que regula cómo deben declararse o desafectarse los bienes patrimoniales.
Ese artículo establece:
“La declaración de interés patrimonial de los bienes se realizará a través de Ordenanza, previo dictamen de las Secretarías correspondientes y de la Comisión Honoraria de Preservación del Patrimonio Arquitectónico e Histórico del distrito de Necochea. El mismo principio regirá para su desafectación”.
Para la agrupación, ese punto deja claro que la desafectación del Casino debía contar con el dictamen previo de la Comisión de Patrimonio, algo que —según sostienen— no ocurrió en el proceso impulsado por el Ejecutivo.
El conflicto no quedó sólo en el terreno político.
Entre otros puntos, el magistrado entendió que no surgía acreditado que la Comisión de Preservación del Patrimonio se hubiera expedido previamente sobre la desafectación del bien, un aspecto considerado relevante dentro del procedimiento administrativo.
Además, la resolución judicial también puso el foco en la necesidad de evaluar el impacto ambiental del proyecto, teniendo en cuenta las posibles consecuencias urbanísticas y ambientales de un desarrollo inmobiliario en el predio.
Las declaraciones del intendente también generaron cuestionamientos desde el ámbito judicial, particularmente respecto al argumento de que el predio ya se encuentra “impactado” por su uso histórico como casino.
Una fuente del mundo judicial consultada por Noticias de Necochea (NdeN) fue contundente al referirse a ese planteo.
“Lo que él dice es que no se puede impactar algo impactado. Bueno, eso es falso, es una burrada”.
Según explicó la fuente, el hecho de que un lugar haya tenido impacto ambiental previo no significa que no pueda generar uno mayor si cambia el uso del suelo o se habilitan nuevas construcciones.
“Si en ese sector se construyen edificios como permiten los indicadores urbanísticos, podrían incorporarse miles de habitantes más entre residentes permanentes y circunstanciales. Eso genera impacto en cloacas, desagües, servicios, tránsito y también en el paisaje urbano”, explicó.
Desde la agrupación también remarcaron que el complejo Casino no es un terreno municipal cualquiera, sino un bien con valor histórico, cultural, paisajístico y ambiental para la ciudad.
Por ese motivo sostienen que cualquier decisión sobre su destino debe cumplir con procedimientos institucionales rigurosos, incluyendo dictámenes técnicos, evaluaciones ambientales y mecanismos de participación ciudadana.
“El Casino es patrimonio de toda la comunidad”, señalaron.
El futuro del complejo Casino se mantiene como uno de los temas más sensibles de la agenda política local.
Mientras el Ejecutivo municipal sostiene que el proyecto busca reactivar una zona deteriorada de la ciudad y atraer inversiones privadas, distintos sectores vecinales, ambientales y profesionales cuestionan la legalidad del procedimiento y reclaman mayor transparencia.
En ese contexto, la desmentida pública de “El Parque no se vende” volvió a colocar al intendente en el centro de la polémica, en un debate donde se mezclan patrimonio, urbanismo, ambiente y decisiones políticas sobre uno de los espacios más emblemáticos de Necochea.