
Esta mañana la sala del Tribunal Criminal 1 de Necochea
El único acusado, Javier Cerfoglio (40), siguió la audiencia de manera virtual desde la Alcaidía Penal de Batán —a través de la plataforma Microsoft Teams— por decisión propia de no estar presente físicamente. Permaneció conectado durante 139 minutos antes de retirarse.
Está imputado por homicidio cuádruplemente calificado —por el vínculo, ensañamiento y violencia de género—, delito que prevé la pena de prisión perpetua.
La audiencia comenzó pasadas las 9 bajo la presidencia de la jueza Luciana Irigoyen Testa, con la intervención del fiscal Marcos Bendersky y la querella representada por Juan Manuel Iovine.
En el inicio, la defensa del imputado, a cargo de Javier Mengoechea, planteó la nulidad del juicio, solicitud que fue rechazada por unanimidad por el tribunal, lo que permitió avanzar con la etapa de testimoniales.

Javier Mengoechea, abogado particular, defensor de Cerfoglio
Durante la jornada declararon integrantes del círculo íntimo de la víctima:
Felipe Vera (75), Stella Maris Gómez (66), Melina Vera (43) y Fernando Vera (40).
Los relatos coincidieron en describir una relación marcada por el control, la violencia económica y un progresivo deterioro.
Melina Vera detalló que su hermana no podía decidir sobre su vida cotidiana, que debía pedir autorización incluso para gastos mínimos y que el acusado ejercía un control constante.
“Para comprarse una batidora la volvía loca”, ejemplificó.
También señaló que Magalí se había separado durante 2024, pero que Cerfoglio insistió hasta retomar la relación, prometiendo cambios que nunca llegaron.

La fiesta antes del femicido al que ocurrió Vera junto a su familia y su pareja Cerfoglio
El punto de mayor tensión se produjo durante la declaración de Melina.
Desde la pantalla, Cerfoglio interrumpió la audiencia y, tras pedir la palabra, lanzó:
“Muchas mentiras hay”.
Luego solicitó retirarse, pedido que fue concedido por el tribunal. Acto seguido, se desconectó.
La reacción en la sala fue inmediata. En ese contexto, su ex cuñada le respondió:
“Te vas a morir ahí adentro, misógino”.
El cruce expuso el clima de tensión que atravesó toda la jornada.

Melina Vera, hermana de Magalí
Felipe Vera (75), padre de la víctima, fue contundente:
“Hoy se debe dar cuenta que no vale nada, es una rata social, es una escoria”.

Felipe Vera, papá de Magalí
Por su parte, Stella Maris Gómez (66), madre de Magalí, expresó:
“El que yo conocí se murió cuando mató a mi hija”.
Ambos coincidieron en que durante años no lograron advertir la dimensión de la violencia que atravesaba su hija.

Stella Gómez, mamá de Magalí
Los testimonios reconstruyeron lo ocurrido la madrugada del 1° de diciembre de 2024.
La pareja asistía a un casamiento familiar cuando el acusado comenzó a mostrarse “exaltado”, “enajenado” y en constante discusión.
Cerca de las 4 de la madrugada se retiraron del lugar en medio de una fuerte discusión y bajo una lluvia intensa.
Minutos después, un llamado al 911 alertó sobre una violenta agresión en la vía pública. Las cámaras de seguridad registraron la golpiza.
Posteriormente, el vehículo en el que circulaban fue detectado a alta velocidad hasta caer al Río Quequén.
La autopsia determinó que Magalí murió por asfixia por sumersión y presentaba lesiones compatibles con violencia de género previa.

El Honda Fit en el que circulaban que terminó volcado en el río Quequén
Fernando Vera (40), hermano de la víctima, aportó uno de los relatos más reveladores.
“Ella ya no quería depender de nadie, porque él determinaba todo”, declaró.
También recordó una frase de Magalí:
“El Javier que vos conocés no es lo que se cree”.
Sobre la noche del hecho, afirmó:
“Estaba enardecido, nunca lo había visto así”.
Y fue categórico respecto al desenlace:
“No hay que ser perito para darse cuenta que no fue un accidente. Las huellas estaban en línea recta”.
Además, recordó una frase atribuida al acusado en el lugar:
“Mirá lo que me hizo hacer tu hermana”.

Dulce Rocío Leguizamón, cuñada de la víctima, aportó mensajes que evidenciaban el deterioro de la relación:
“Le pedí que cambie y no cambia”, citó.
También declaró una oficial de policía que intervino en el hecho, quien aseguró que el acusado se encontraba alterado y que:
“Lo único que quería era la llave de su casa, nunca lo vi llorar”.
La uniformada también señaló que al rescatar el cuerpo de Magalí observó golpes visibles en su rostro.
El tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta el miércoles 25 de marzo, con la posibilidad de una nueva audiencia el lunes 30.
El juicio continuará con una extensa lista de testigos en un caso que mantiene fuerte impacto en la comunidad de Necochea.

La parte acusatoria, el fiscal de la UFI10 Marcos Bnedersky, y el abogado de la querella Juan Manuel Iovine junto a sus secretarios