
La convocatoria reunió a cerca de mil personas, no solo de La Dulce, sino también de localidades vecinas como Claraz, Ramón Santamarina, Juan N. Fernández y Energía, que atraviesan problemáticas similares.
La marcha partió desde la plaza central y avanzó hasta la Unidad Sanitaria, donde se concentró el grueso de los manifestantes en un clima de bronca, dolor e indignación.
El reclamo se intensificó tras el fallecimiento de Lourdes María Riquelme Martínez, quien sufrió un paro cardíaco y, según denunciaron vecinos, no pudo recibir atención médica a tiempo.
De acuerdo a los testimonios, al momento de la emergencia no había médico de guardia y la ambulancia se encontraba fuera de la localidad, lo que obligó a trasladarla en un vehículo particular.
El hecho generó una profunda conmoción y reavivó reclamos que, según los vecinos, llevan años sin respuestas.
“Se tiene que morir alguien para que ahora milagrosamente aparezca una médica”, fue una de las frases que se escucharon durante la movilización.
En medio de la protesta, el secretario de Gobierno de Necochea, Jorge Martínez, se presentó en el lugar en representación del intendente Arturo Rojas.
El funcionario intentó dialogar con los vecinos y reconoció la situación:
“Estoy acá para dar la cara atendiendo la problemática que tiene La Dulce y otras localidades del interior”, expresó.
También admitió las falencias:
“La falta de médico y la falta de la ambulancia, que estaba haciendo un traslado a la ciudad de Necochea”.
Sin embargo, las explicaciones no lograron calmar la bronca. El clima se volvió cada vez más tenso, con gritos, pedidos de renuncia y momentos de nerviosismo.
Según relataron vecinos, en algunos momentos incluso intentaron agredir físicamente al funcionario y uno de los presentes arrojó una piedra en medio del reclamo, aunque sin provocar heridos.
“Estoy dispuesto a quedarme toda la noche si es necesario para darle una respuesta a cada vecino”, sostuvo Martínez, mientras continuaban los reclamos.
Durante la movilización, Martínez anunció que a partir del 1° de mayo La Dulce contaría con una médica permanente que residiría en la localidad, aunque aún resta definir una vivienda para la profesional.
El anuncio no logró conformar a los vecinos, quienes señalaron que el problema lleva años sin resolverse.
Vecinas que se comunicaron con la redacción de NdeN manifestaron su malestar por la situación y por la ausencia del intendente durante la movilización.
“La realidad de los vecinos de La Dulce no da para más. Las promesas ya no alcanzan para calmar a una sociedad cansada e irritada”, expresaron.
También apuntaron contra la secretaria de Salud, Andrea Perestiuk:
“Se presentó días atrás con una actitud revanchista y negando lo que estaba pasando, lo que generó aún más tensión”, señalaron.
“Siempre nos mienten en la cara, pero esta vez no nos vamos a callar”, agregaron.
Durante la protesta también se mencionó la situación en otras localidades del interior, como Santa Marina, Claraz y Juan N. Fernández.
“Todo el interior está abandonado”, fue otra de las frases que se repitió durante la movilización.
Tras la movilización, la cooperadora de la Unidad Sanitaria emitió un comunicado donde informó que las guardias estarán cubiertas durante el resto del mes, todo abril y hasta mediados de mayo.
Asimismo, señalaron que se trabaja en la llegada de una médica permanente para la localidad.
Sin embargo, los vecinos advirtieron que continuarán movilizándose hasta obtener soluciones definitivas.
La crisis sanitaria en La Dulce no solo dejó al descubierto la falta de médicos y ambulancias, sino también el malestar acumulado en el interior del distrito, donde los reclamos por el acceso a la salud continúan creciendo.