El episodio ocurrió en un partido del Chongqing Tongliang Long, equipo que compite en el fútbol profesional de China. Desde las tribunas, un numeroso grupo de fanáticos alentó a su equipo con una versión adaptada del histórico canto, generando asombro a nivel internacional.
Según medios internacionales, incluso algunos hinchas entonaron el cántico en español, lo que llamó aún más la atención por la distancia cultural y geográfica entre ambos países.
Las imágenes muestran a la hinchada cantando al unísono, con una coordinación que recuerda a las tradicionales barras sudamericanas. La escena llamó la atención tanto por la elección del tema como por la pasión de los fanáticos.
El fenómeno se inscribe en una creciente globalización de las culturas populares, donde canciones, consignas y formas de aliento trascienden idiomas y continentes.