El intendente Arturo Rojas se refirió por primera vez a la crisis sanitaria en Nicanor Olivera (La Dulce), luego de la muerte de una vecina que generó movilizaciones, reclamos vecinales y repercusión regional y nacional.
El jefe comunal abordó el tema durante su participación en los festejos por el aniversario de Juan N. Fernández, donde defendió la inversión municipal en salud y señaló que el aporte de tasas en la localidad no alcanza a cubrir los costos del servicio.
Según los datos difundidos, durante 2025 la recaudación por la tasa de salud en La Dulce fue de alrededor de 36,5 millones de pesos, mientras que el gasto en personal y funcionamiento del sistema sanitario superó los 600 millones. Más allá de este desfasaje financiero con el cual el mandatario pretende defenderse de los reclamos de la opinión pública, las explicaciones del Intendente no resuelven la cuestión: ¿Cómo se garantiza el derecho a la salud de todas las personas?
En ese contexto, Rojas sostuvo que el municipio continúa realizando un importante esfuerzo para sostener la atención sanitaria en las localidades del interior.
La situación en La Dulce se agravó tras la muerte de una vecina de 37 años, lo que generó una fuerte movilización de la comunidad que denunció falta de médicos y deficiencias en la atención sanitaria.
Vecinos de Nicanor Olivera reclamaron cobertura médica permanente y mejoras en el sistema de salud, además de exigir respuestas de las autoridades municipales.
Desde entonces, el tema se instaló en la agenda pública y generó cuestionamientos por la ausencia inicial del intendente, algo que también fue señalado en distintas coberturas periodísticas.
Tras las protestas, el Concejo Deliberante convocó a autoridades sanitarias para analizar lo ocurrido y evaluar medidas para mejorar la cobertura médica en la localidad.
Además, desde la Secretaría de Salud se confirmó que se encuentra en tratativas la incorporación de un nuevo profesional médico para reforzar la atención en La Dulce.
Mientras continúan los reclamos vecinales, las declaraciones del intendente marcan la primera postura oficial del Ejecutivo municipal tras la crisis, en medio de un debate que sigue abierto sobre la atención sanitaria en las localidades del interior del distrito.