
La jornada recuerda el inicio del conflicto bélico ocurrido en 1982, cuando fuerzas argentinas desembarcaron en las Islas Malvinas el 2 de abril con el objetivo de recuperar el territorio ocupado por el Reino Unido desde 1833. La guerra se extendió durante 74 días y finalizó el 14 de junio de ese mismo año.
El conflicto dejó un saldo de 649 soldados argentinos muertos, 255 británicos y tres civiles isleños fallecidos. Más de 23 mil argentinos participaron del enfrentamiento, muchos de ellos jóvenes conscriptos que cumplían el servicio militar obligatorio y que fueron enviados a combatir en condiciones extremas.

Los combatientes argentinos provenían de todo el país. Muchos tenían entre 18 y 20 años y enfrentaron temperaturas bajo cero, escasez de alimentos, dificultades logísticas y combates intensos en uno de los territorios más hostiles del planeta.
Uno de los episodios más trágicos del conflicto fue el hundimiento del crucero ARA General Belgrano, ocurrido el 2 de mayo de 1982, donde murieron 323 argentinos, casi la mitad del total de los caídos durante la guerra.
Además de quienes murieron en combate, miles de excombatientes regresaron al continente con secuelas físicas y psicológicas. Durante años, muchos enfrentaron dificultades para su reinserción social, laboral y sanitaria. La posguerra marcó profundamente la vida de los veteranos y generó una deuda histórica que con el tiempo comenzó a ser reconocida por la sociedad.
Actualmente, más de 22 mil veteranos reciben una pensión vitalicia del Estado por su participación en el conflicto.
El reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas se sustenta en fundamentos históricos, geográficos y jurídicos.
Argentina heredó los territorios del Virreinato del Río de la Plata tras la independencia en 1816 y ejerció soberanía efectiva sobre las islas entre 1820 y 1833, cuando el Reino Unido ocupó el archipiélago por la fuerza.
Desde entonces, el país mantiene de forma ininterrumpida el reclamo diplomático. La Constitución Nacional, en su Disposición Transitoria Primera incorporada en 1994, ratifica la legítima e imprescriptible soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes.
Además, la Resolución 2065 de la Organización de las Naciones Unidas reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido e insta a ambas partes a negociar una solución pacífica.

La cuestión Malvinas trasciende gobiernos, generaciones e ideologías políticas. Se trata de una causa nacional que forma parte de la identidad argentina.
La región del Atlántico Sur posee además una ubicación estratégica y una gran riqueza en recursos naturales, lo que refuerza la importancia geopolítica del territorio.
Cada 2 de abril, en todo el país se realizan actos y homenajes para recordar a los caídos y reconocer a los veteranos.