
El episodio ocurrió exactamente a las 0:41, cuando una intensa estela luminosa atravesó el cielo con una trayectoria descendente, iluminando la noche y generando sorpresa entre quienes lograron observarlo y registrarlo en video.
Según informaron especialistas consultados por la agencia NA, se trató de una etapa del cohete Chang Zheng 4B, perteneciente al programa espacial chino, que había sido lanzado el pasado 30 de diciembre y que, tras cumplir su misión orbital, inició su proceso de reingreso.
Durante el ingreso a la atmósfera, la fricción con las capas superiores provocó la fragmentación de la estructura, la combustión de los materiales y la formación de estelas incandescentes, que fueron visibles durante varios segundos.
Este proceso generó los destellos y trazos luminosos que muchos vecinos confundieron inicialmente con un meteorito o incluso con un objeto volador no identificado.
El fenómeno pudo observarse desde distintas localidades, entre ellas:
En redes sociales, los videos se viralizaron rápidamente, mostrando el característico rastro de fragmentos brillantes descendiendo sobre el horizonte patagónico.
Especialistas explicaron que, a diferencia de un meteoro natural, los restos del cohete presentaron características distintivas que permitieron su rápida identificación:
Estas señales permitieron confirmar que se trataba de basura espacial y no de un fenómeno natural.
Las autoridades confirmaron que no se registraron daños materiales ni caída de fragmentos en zonas urbanas.
Esto se debe a que, en la mayoría de los casos, las estructuras de este tipo de cohetes se desintegran casi por completo antes de alcanzar la superficie terrestre debido al calor extremo generado por la fricción con la atmósfera.
El episodio volvió a poner en agenda la problemática de la basura espacial. Con el aumento de lanzamientos en las últimas décadas, también creció la cantidad de objetos en órbita y, en consecuencia, los eventos de reingreso.
Aunque el riesgo para la población es extremadamente bajo, la posibilidad de que fragmentos de gran tamaño sobrevivan al reingreso sigue siendo una preocupación para agencias espaciales y organismos internacionales.
Lo que ocurrió en el cielo patagónico duró apenas unos segundos, pero dejó imágenes impactantes y una escena difícil de olvidar: una noche que, por unos minutos, pareció convertirse en una verdadera lluvia de fuego.