De acuerdo al informe, más de 2,8 millones de turistas se movilizaron durante el feriado, generando un importante movimiento económico, aunque con un comportamiento más prudente en el consumo.
El estudio señaló que, si bien la cantidad de viajeros aumentó, el gasto se redujo en términos reales. Los turistas priorizaron viajes más cortos, destinos cercanos y actividades gratuitas o de bajo costo, en línea con un contexto económico más ajustado.
Además, el informe remarcó que el perfil del viajero cambió:
Uno de los datos más relevantes del informe fue el crecimiento de las escapadas cortas, principalmente hacia destinos cercanos a los grandes centros urbanos. Esta modalidad se consolidó como una de las principales opciones para reducir costos sin resignar el descanso.
Entre los destinos más elegidos se destacaron:
A pesar del gasto moderado, el movimiento turístico fue importante y permitió sostener la actividad en muchas localidades, especialmente en aquellas que dependen del turismo durante los fines de semana largos.
El informe de CAME señaló que la Semana Santa volvió a funcionar como un indicador del comportamiento económico de las familias, donde se prioriza viajar, pero con un control más estricto del presupuesto.
De esta manera, la Semana Santa 2026 dejó un balance mixto: más turistas recorriendo el país, pero con un gasto más moderado y escapadas cortas que marcaron la tendencia del turismo en la Argentina actual.