En diálogo con Noticias de Necochea, Valentini sostuvo que el escenario actual es incluso más complicado que el atravesado durante 2020.
“Hoy estamos peor que en el 2020”, afirmó, al describir el impacto de los costos fijos y variables sobre la actividad.
Según explicó el transportista, uno de los puntos que expone con mayor claridad el deterioro del negocio es el salto de los costos operativos en muy poco tiempo. Como ejemplo, mencionó la verificación obligatoria de chasis y acoplado, que debe realizarse cada seis meses.
“En junio del año pasado el equipo de la verificación para chasis y acoplados me salía 220 mil pesos. En diciembre, cuando volví a verificar porque se me vencía la VTV, tuve que pagar 520 mil pesos”, detalló.
Valentini también apuntó al valor del combustible como uno de los factores que vuelve inviable la actividad bajo las tarifas actuales. Según señaló, el precio cambia de manera considerable según la modalidad de pago.
“Si se paga en efectivo es un valor, pero si no se tiene la plata en el bolsillo y hay que pedir una orden de transporte, te están cobrando el litro entre 2700 y 2800 pesos”, explicó.
A ese escenario, agregó, se suma una demora en los cobros que termina desfinanciando por completo al transportista.
“Los pagos son a 40, 50 y 60 días. Es una locura”, remarcó.
En ese marco, Valentini aseguró que la situación económica de los transportistas es cada vez más difícil de sostener. Además del combustible y las verificaciones, enumeró otros gastos que deben afrontarse de manera inmediata.
“Tenés que pagar gomas, tenés que pagar contador, tenés que pagar muchas cosas en efectivo. Y si no tenés el efectivo, tenés que vender los cheques y es todo pérdida”, sostuvo.
La gravedad del panorama, explicó, se refleja incluso en la imposibilidad de afrontar una reparación importante si una unidad sufre una rotura.
“Hoy teniendo un capital de 60, 70, 80 o 90 millones de pesos estamos trabajando al día. Y si se rompe la unidad de trabajo, quedamos. No la podemos arreglar”, advirtió.

El referente confirmó además que la protesta se replica en varias localidades y que actualmente la actividad está paralizada.
“Está todo paralizado. Nadie está trabajando en este momento. Desde ayer a las 5 de la mañana nadie está trabajando”, aseguró en referencia que la convocatoria comenzó el pasado 6 de abril.
Según indicó, además de los autoconvocados concentrados en la rotonda de la 227, también hay grupos movilizados sobre la 88 y la 86, en articulación con transportistas de otras ciudades.
Entre las localidades que, según detalló, se encuentran sumadas al reclamo, mencionó a Necochea, Quequén, Bahía Blanca, Pringles, Trenque Lauquen, Villegas, Lobería, Balcarce, Juan N. Fernández, Tres Arroyos y Pigüé, entre otras.
Para Valentini, la situación recuerda a la articulación que se había generado durante las protestas de 2020.
“Nos volvimos a reencontrar todos los autoconvocados del 2020. Hoy tuvimos que salir de vuelta a la calle”, señaló.
El eje central de la protesta, según expresó, pasa por la necesidad de actualizar las tarifas del transporte para que la actividad deje de operar a pérdida.
“Estamos peleando por una tarifa digna, por una tarifa que realmente valga la pena”, indicó.
Valentini remarcó que la manifestación se desarrolla de forma pacífica y que el objetivo del sector no es permanecer en una rotonda sino volver a trabajar con condiciones mínimas de rentabilidad.
“No nos gusta estar acá. Somos todos gente de trabajo”, afirmó.
Y agregó: “Queremos salir a trabajar y no estar tirados en una rotonda manifestando”.
En las últimas horas, los transportistas mantuvieron una asamblea en la rotonda y continuaron siguiendo de cerca las negociaciones del sector. Según relató Valentini, las expectativas de una señal positiva no se concretaron y el malestar creció.
En ese contexto, explicó que buscaron intercambiar posiciones con referentes que participan de la mesa de negociación, aunque reconoció que todavía persisten diferencias importantes entre lo que plantean los autoconvocados y lo que se discute formalmente.
Por ahora, el escenario sigue abierto y sin una fecha de resolución.
“La manifestación sigue por tiempo indeterminado. Esperemos que no sea por mucho tiempo, porque nosotros queremos trabajar”, concluyó.
