
La Cámara de Puertos Privados Comerciales, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales manifestaron su inquietud ante la creciente conflictividad registrada en distintos puntos del país, con retenes y bloqueos en rutas y accesos a puertos.
Según indicaron, estas medidas están afectando el normal desarrollo de la actividad logística en plena cosecha, generando retrasos en los embarques, incumplimientos de contratos con el exterior y dificultades en el ingreso de divisas.
El conflicto se da en un contexto de aumento de costos operativos, principalmente por la suba del combustible. Los transportistas reclaman una recomposición tarifaria para sostener la actividad, mientras que las negociaciones con el sector agroexportador no lograron avances.
De acuerdo a datos del sector, el gasoil registró subas de entre el 20% y el 25% durante los últimos meses, lo que impactó directamente en la estructura de costos del transporte.
El combustible representa aproximadamente el 35% del costo operativo de un camión, lo que llevó a transportistas a advertir que muchos viajes se realizan a pérdida.

Las entidades del sector advirtieron que el impacto ya se está sintiendo en los principales nodos portuarios del país, entre ellos Bahía Blanca y Necochea, donde se registran demoras en la descarga de granos.
Cada buque frenado implica un sobrecosto cercano a los 50 mil dólares diarios, mientras que la mercadería que no puede ingresar a puerto debe almacenarse en silobolsas, con un costo adicional estimado en cinco dólares por tonelada.
Este escenario genera preocupación en el comercio exterior, ya que la imposibilidad de cumplir contratos internacionales puede afectar la confiabilidad de Argentina como proveedor global.
El conflicto se produce en un momento clave, con una campaña agrícola que proyecta una producción cercana a las 158 millones de toneladas y exportaciones por encima de los 113 millones.
En ese contexto, el agro podría aportar más de 34.500 millones de dólares, aunque el flujo exportador se ve condicionado por el aumento de los costos logísticos y los conflictos en el transporte.
Las entidades del sector instaron a las partes a retomar el diálogo para evitar mayores complicaciones en la logística y garantizar la continuidad de la operatoria en plena cosecha.
