Según habían manifestado inicialmente, el estudiante atravesaba una situación que afectaba su bienestar emocional, su integración y su derecho a una educación inclusiva.
Tras los reclamos y la difusión pública del caso, la familia confirmó que el viernes hubo intervención del inspector del Área de Educación Física, quien tomó cartas en el asunto y avanzó en medidas orientadas a proteger al alumno.
De acuerdo a lo informado por la familia, la docente señalada en la denuncia fue apartada del espacio vinculado al estudiante, en una resolución que consideran positiva para garantizar un entorno educativo seguro y respetuoso.
En un nuevo comunicado enviado a NdeN, la familia expresó su agradecimiento por la actuación institucional y destacó especialmente la sensibilidad y el compromiso demostrados durante la intervención.
“Valoramos profundamente la disposición para escuchar, intervenir y priorizar el bienestar emocional, la inclusión y los derechos del niño”, señalaron.
Además, remarcaron la importancia de haber tomado decisiones orientadas a la “protección integral del alumno”, garantizando “el respeto, la contención y el derecho a una educación digna e inclusiva”.
La familia sostuvo también que este tipo de respuestas “fortalecen la confianza en las instituciones educativas” y reflejan “el verdadero compromiso con una escuela más justa, empática e inclusiva”.
El caso volvió a poner sobre la mesa la importancia de los mecanismos institucionales de intervención frente a denuncias vinculadas a discriminación, discapacidad e inclusión dentro del sistema educativo.
La inclusión educativa constituye un derecho garantizado por normativas nacionales e internacionales y obliga a las instituciones a generar condiciones de igualdad, accesibilidad y respeto para todos los estudiantes.
“Por medio de la presente queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al inspector del Área de Educación Física por su intervención, compromiso y sensibilidad frente a la situación planteada respecto a un alumno con discapacidad de la EES N° 2.
Valoramos profundamente la disposición para escuchar, intervenir y priorizar el bienestar emocional, la inclusión y los derechos del niño, demostrando una actitud responsable y humana ante una problemática delicada que requería atención inmediata.
Destacamos especialmente la importancia de haber tomado medidas pensando en la protección integral del alumno, garantizando el respeto, la contención y el derecho a una educación digna e inclusiva, tal como lo establecen las normativas vigentes.
Gestos y decisiones como estas fortalecen la confianza en las instituciones educativas y reflejan el verdadero compromiso con una escuela más justa, empática e inclusiva para todos los estudiantes.
Agradecemos sinceramente su intervención y el acompañamiento brindado.
Atentamente. Familia del alumno.”