
La maniobra forma parte de un esquema logístico dividido en dos viajes, con el cargamento distribuido de manera equitativa. El movimiento vuelve a colocar a Puerto Quequén dentro de una cadena de abastecimiento vinculada al sector energético y offshore, un segmento poco habitual para una terminal históricamente asociada al movimiento agroexportador.
Tras completar la carga de cadenas durante la jornada anterior, este miércoles avanzó una nueva etapa del operativo con el embarque de anclas offshore destinadas al proyecto VMOS, iniciativa estratégica vinculada a la futura infraestructura para exportación de petróleo proveniente de Vaca Muerta.
La carga descargada días atrás incluyó un total de 12 anclas offshore y 12 cadenas de grandes dimensiones destinadas a esta operatoria.
Las magnitudes permiten dimensionar la complejidad logística: cada ancla ronda las 43 toneladas y presenta medidas aproximadas de 7,8 metros de largo por 4,9 metros de alto, mientras que las cadenas alcanzan unas 73 toneladas y cerca de 400 metros de longitud.
La logística contempla dos viajes para completar el traslado de los componentes hacia Punta Colorada, donde se desarrolla infraestructura vinculada al esquema offshore proyectado para VMOS.

La manipulación de componentes offshore de estas dimensiones requiere condiciones específicas: amplios espacios operativos, capacidad logística, coordinación técnica y equipamiento especializado.
Esas características permitieron incorporar a Puerto Quequén dentro de una operatoria poco frecuente para el sistema portuario argentino y sumar nuevas actividades por fuera de su histórica matriz cerealera.
Tradicionalmente asociado al movimiento de granos, el puerto comenzó en los últimos meses a ganar presencia en operaciones vinculadas a energía, infraestructura pesada y cargas especiales.
La repetición de este tipo de movimientos empieza a mostrar un cambio en el perfil operativo de Puerto Quequén, que busca sumar participación en cadenas logísticas ligadas a energía, infraestructura y operaciones marítimas especializadas.
La participación en iniciativas donde YPF aparece como actor central amplía además el horizonte operativo del puerto dentro de sectores estratégicos para la economía argentina.
Más allá de la carga puntual, la operatoria vuelve a instalar una discusión que gana espacio en la región: hasta dónde puede crecer Puerto Quequén fuera de su perfil cerealero tradicional y qué lugar puede ocupar dentro de las nuevas cadenas energéticas.
La llegada de componentes offshore, cargas especiales y proyectos ligados al desarrollo energético vuelve a poner a Puerto Quequén en el centro de una discusión estratégica para la región: cómo aprovechar su infraestructura para captar nuevas cargas, inversiones y empleo asociado a sectores distintos del agroexportador.
