
A las 11 de la mañana, en el Salón de Actos de la Municipalidad, se realizará la subasta pública del Complejo Casino y, salvo un imprevisto de último momento, el empresario balcarceño Oscar Merlo se convertirá en el nuevo propietario de gran parte del edificio más emblemático del frente costero local.
La firma A Toda Vela Mar S.A., de la que Merlo forma parte, es la única oferente que se presentó al proceso impulsado por el Ejecutivo municipal y aprobado posteriormente por el Concejo Deliberante.
La oferta asciende a $4.878 millones y deberá ser ratificada durante el acto encabezado por la martillera pública Mariana Ortega. Una vez cumplido ese paso formal, el tradicional golpe de martillo sellará la venta.
Por primera vez desde su inauguración, gran parte del Complejo Casino dejará de pertenecer al patrimonio estatal para pasar a manos privadas.
Se trata de uno de los cambios más significativos en la historia del edificio inaugurado en la década del 70, convertido durante décadas en una de las principales postales de Necochea y escenario de actividades recreativas, culturales y de entretenimiento para generaciones de vecinos y turistas.
El proceso de venta llega luego de años de deterioro, intentos frustrados de recuperación y sucesivas discusiones políticas sobre cuál debía ser el destino del inmueble.
La subasta originalmente estaba prevista para febrero de este año, pero una medida cautelar obtenida tras un amparo presentado por la vecina María Susana Laborde suspendió el procedimiento.
Sin embargo, el pasado 28 de mayo la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata revocó esa decisión y habilitó nuevamente el proceso.
Los jueces entendieron que, en esta etapa, no existían ilegalidades manifiestas que justificaran mantener paralizada la operación, aunque aclararon que la causa principal continúa abierta y que el debate judicial sobre el futuro del Casino todavía no quedó definitivamente resuelto.
Desde el Municipio señalaron que "la subasta marcará un antes y un después para el frente costero necochense y para toda la ciudad, abriendo el camino hacia la recuperación y transformación de uno de los espacios más emblemáticos de Necochea".
La operación comprende distintos espacios del complejo ubicado en Villa Díaz Vélez, entre ellos:
• La sala de juegos.
• La ex confitería.
• El ex bowling.
• La pista de patinaje.
• Sectores internos incluidos en la documentación catastral.
• El área de estacionamiento ubicada detrás del edificio.
El Teatro Auditorio quedó excluido de esta subasta y será objeto de un proceso independiente, mientras que la calle proyectada entre el complejo y el estacionamiento permanecerá bajo dominio municipal.

Nacido en Balcarce, Oscar Merlo construyó su trayectoria empresarial a partir del emprendimiento familiar iniciado en 1970 con la heladería y pizzería Don Nicola.
Tras decidir quedarse a trabajar en el negocio en lugar de continuar estudios universitarios, atravesó todas las etapas del oficio y participó del crecimiento de la empresa, que años más tarde derivó en el desarrollo de las marcas Cyrano y Fabrizio, hoy presentes en distintas ciudades de la región, entre ellas Necochea y Quequén.
Con el tiempo diversificó sus inversiones.

Primero desembarcó en el sector automotor junto a la concesionaria Ford de Balcarce. Luego quedó al frente de Balcarce Autos, firma con presencia regional que hace más de una década se instaló en Necochea y que actualmente cuenta con concesionaria oficial y centro Quick Lane en la ciudad.
También incursionó en la construcción a través de la empresa Small and Big y tuvo participación institucional como presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Balcarce e integrante de entidades empresarias de la región.
En los últimos años amplió su presencia en Necochea mediante A Toda Vela Mar S.A., la firma que obtuvo la concesión del predio del ex Automóvil Club Argentino sobre la costa.
"Para mí no hay otra forma de hacer las cosas que estar metido de lleno. Cuando me involucro en un proyecto, me meto en serio", afirmó durante una entrevista concedida en 2025.
Aunque todavía no existe un proyecto definitivo aprobado para el predio, en los últimos meses circularon renders e imágenes preliminares que muestran propuestas con nuevos usos y desarrollos habitacionales.
Sin embargo, cualquier transformación de esa magnitud dependerá de futuras aprobaciones administrativas, la definición de indicadores urbanísticos y las intervenciones que eventualmente requieran los organismos competentes.
Por ahora, el único hecho concreto es que el histórico edificio cambiará de manos.
Y que uno de los símbolos más reconocidos de Necochea iniciará una nueva etapa bajo administración privada.
