
La adolescente se encontraba en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde había sido intervenida quirúrgicamente como consecuencia de las graves lesiones sufridas en el siniestro vial.
La noticia provocó un profundo dolor en Necochea y Mar del Plata, las dos ciudades que durante los últimos días se habían unido en cadenas de oración, misas, vigilias y mensajes de acompañamiento para Anita y su familia.
Desde que se conoció la gravedad de su estado, miles de personas se sumaron al pedido de oración impulsado por su familia y por el Club Once Unidos.
Familiares, amigas, compañeras de equipo, deportistas y vecinos participaron de vigilias con velas encendidas frente al HIGA. Al mismo tiempo, clubes e instituciones de diferentes puntos del país hicieron llegar sus mensajes de apoyo.
En Necochea, la comunidad educativa del Colegio Nuestra Señora del Rosario, donde estudiaba Anita, realizó un emotivo encuentro para pedir por su recuperación. También se celebró una cadena de oración en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, que reunió a numerosos vecinos.
Andrea, su mamá, había agradecido públicamente cada una de las muestras de cariño y definido a su hija como una adolescente “luchadora, empática y resiliente”.
Durante una de las vigilias realizadas frente al hospital, también destacó su pasión por el deporte y la enorme dedicación con la que viajaba regularmente desde Necochea hacia Mar del Plata para entrenar y competir.

Anita había cumplido 15 años el pasado 2 de mayo. Desde 2025 integraba el plantel del Club Once Unidos de Mar del Plata, donde se desempeñaba como líbero y participaba de competencias regionales y nacionales.
Para cumplir con sus entrenamientos viajaba dos veces por semana entre Necochea y Mar del Plata. El domingo había disputado las finales de la Asociación Marplatense de Vóley y regresaba a su ciudad cuando ocurrió el choque.
Antes de incorporarse a Once Unidos había jugado durante más de tres años en el Club Rivadavia de Necochea. Allí se destacó en las categorías formativas, consiguió títulos en la Liga Necochense de Vóley y llegó a debutar en Primera con apenas 14 años.
También integró la preselección bonaerense Sub-16 y estuvo ternada para el Premio Puente Colgante, reconocimiento que entrega el Círculo de Periodistas Deportivos de Necochea.
En una entrevista concedida durante 2025, Anita había contado el lugar que ocupaba el vóley en su vida y el sueño que perseguía: “El deporte me hace muy bien, nunca falto a entrenar y quiero llegar lo más lejos posible”.
Su deseo era vestir algún día la camiseta de la Selección argentina y consolidarse como líbero en el más alto nivel.
El siniestro ocurrió alrededor de las 20.30 del domingo, a la altura del kilómetro 55 de la Ruta 88, cerca del paraje San José.
Por circunstancias que continúan bajo investigación, chocaron frontalmente un Fiat Siena que prestaba servicio de remís y un camión frigorífico con semirremolque.
El automóvil trasladaba a Anita desde Mar del Plata hacia Necochea y era conducido por Santiago Juan Manuel Irigoyen, de 58 años, quien murió en el lugar.
También viajaban otra adolescente de 15 años, que posteriormente recibió el alta médica, y Ana Beatriz Delménico, de 68 años, quien sufrió lesiones. El conductor del camión también resultó herido.
La Justicia continúa trabajando para establecer la mecánica y las responsabilidades en la colisión.
La muerte de Anita vuelve a enlutar a las comunidades de Necochea y Mar del Plata, todavía atravesadas por el fallecimiento de Santiago Irigoyen. Las velas, las oraciones y las innumerables muestras de cariño quedarán como testimonio de la huella que la joven dejó dentro y fuera de una cancha.