lunes 18 de octubre de 2021 - Edición Nº1842

Opinión | 15 sep 2021

Paula Cocco: "Umbrales, incentivos y reglas de juego"

La licenciada en Ciencias Políticas y militante del radicalismo local, explicó en esta nota de opinión algunos conceptos sobre cómo se deben conformar las listas luego de la expresión electoral, entre las internas locales.


Por:
Paula Cocco

Umbrales, incentivos y reglas de juego. 

Lic. Paula Cocco @paucocco

Después del resultado de las elecciones primarias se han planteado ciertas suspicacias  en torno a las reglas de juego que según acuerdo y voluntad de los apoderados de la Junta Electoral deben ser utilizadas para la confección de las listas y el reparto de lugares según los votos válidos obtenidos por cada espacio político en el marco de los frentes.

La Ciencia Política tiene una enorme biblioteca referida a los umbrales y los incentivos. Parte de la discusión sobre estrategias de competencia electoral comienzan entonces con las pujas al interior de las alianzas para ordenar el modo que resulte más beneficioso a los objetivos planteados. 

Umbrales altos como los establecidos para la integración de las listas en un escenario de elecciones primarias (le llamamos umbral al piso de votos que se debe superar) tienen como objetivo incentivar los acuerdos previos para la confección de las listas. Esto a nivel partidos se piensa así cuando se cree que listas únicas partidarias a nivel local colaboran traccionando votos hacia los cargos provinciales o nacionales o fidelizando un espacio de representación. 
Por ello hablamos de estrategias de competencia que asumen los partidos a través de sus representantes.

Si los umbrales son bajos, es decir la cantidad de votos que necesito para integrar la lista es menor, el incentivo a competir en elecciones con tu espacio o facción es alta toda vez que la integración posterior igual garantiza un lugar expectable para el acceso a cargos (fin último de toda participación en contiendas electorales).

Ahora bien, en las elecciones del frente Juntos a nivel local, si se mantienen los resultados provisorios, el mismo partido, la UCR obtuvo el primero y segundo lugar, por lógica de reglamento la confección de la lista se dará entre estos dos espacios radicales.

Las suspicacias entonces giraron en torno a sí la diferencia relativa en cantidad de votos entre todos los espacios (algo que permite hacer una lectura sobre la nacionalización de la campaña), volvía necesaria una integración en términos diferentes a los planteados en los acuerdos previos por los apoderados de la alianza. 
En ese sentido, la Ley N° 26.571, en donde se regulan las PASO, establece que cada alianza decide el criterio para conformar las listas generales.

En ese documento que acordaron todos los partidos que conforman el frente se establecen las reglas de juego a que se someten los candidatos cuando toman sus decisiones estratégicas para competir.

Así acordado, el reglamento de la alianza Juntos establece un piso del 25% para integrar las listas previendo diferentes escenarios.

Cuando la lista que salga segunda dentro de la alianza obtenga entre el 25 y el 30% de los votos válidos emitidos, la minoría se integrará en el 5° lugar titular, respetando el género que le corresponda a ese lugar. 

Este acuerdo fue suscripto por cada lista de precandidatos que decidió estratégicamente participar de la contienda y asumir los beneficios y costos.

Las reglas son diseñadas pensando en incentivos, externalidades, beneficios y se supone son las herramientas con que los referentes políticos toman las decisiones para medir cuánto conviene lanzarse a las contiendas.

Expectativas sobre la propia performance y lecturas en relación con los objetivos de la campaña (no siempre se compite para ganar) son parte de los elementos que se tienen en cuenta: qué quiero obtener con el resultado y qué me conviene según las reglas de juego a las que me someto. 

No se puede adjudicar a la soberbia la sujeción y el respeto a ese reglamento, así como no se puede pretender que sea a voluntad de las partes el rediseño a posteriori. 

No se puede achacar a la soberbia las decisiones que se toman cuando los resultados se nos revelan contrarios a las expectativas. Sea esto fruto de una mala lectura previa o de una estrategia que salió mal.

El respeto de los acuerdos y el apego a los reglamentos fundamenta toda la estructura de nuestro sistema de derecho.

En la misma situación que aquí se discute, la elección provincial para el cargo de diputados nacionales a la Lista 3 de la UCR le faltaban centésimas para alcanzar el umbral del 40% y acceder de esa forma a un reparto más favorable. Conocen las reglas con las que juegan y están abocados a revisar cada acta de escrutinio para ver si finalmente esos votos aparecen. Se someten a las reglas, no piden cambiarlas porque "se estuvo muy cerca".

No busquemos antecedentes porque no los hay y no presionemos para generar precedentes porque el diseño institucional para las reglas de acceso y reparto es una herramienta que ordena la toma de decisiones. Que las discusiones se den en los ámbitos donde deben darse de forma representativa, después solo queda acatarlas sin chistar.


 

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