martes 05 de marzo de 2024 - Edición Nº2711

Sociedad | 10 feb 2024

¡ALTO POLICÍA!

Incidente en Necochea revela la falta de preparación policial ante crisis de salud mental

La reciente agresión a una oficial de policía durante una intervención en Necochea expone las carencias en el entrenamiento del personal para enfrentar situaciones de salud mental, aunque existe un protocolo de intervención de hace más de 10 años desde la departamental expresaron "no estar preparados". Al final de la nota adjuntamos el documento actualizado de "Pautas de intervención para las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales en situaciones que involucran a personas con crisis de salud mental". y/o con consumos problemáticos en el espacio público


En Necochea, un reciente incidente ha arrojado luz sobre las deficiencias en la capacitación del personal policial para intervenir en situaciones que involucran a personas con crisis de salud mental o consumos problemáticos. La falta de entrenamiento adecuado ha sido evidenciada tras un hecho en el que una oficial resultó herida durante una intervención, desatando viejas críticas y preocupaciones en la comunidad que trabaja con la salud. 

 

El caso ocurrió hace apenas dos días, cuando una oficial del Comando de Patrullas se vio envuelta en una situación de alta tensión mientras cumplía con un protocolo de internación en una vivienda local. La intervención tenía como objetivo trasladar a una joven de 20 años, quien atravesaba una crisis y había amenazado con prender fuego a la casa de su madre, al hospital Neuropsiquiátrico.

Sin embargo, la situación se tornó violenta cuando la joven agredió y lastimó a la oficial, quien debió ser trasladada al hospital Ferreyra para recibir tratamiento médico. A pesar de que se encuentra bajo cuidado médico, su incapacidad para desarrollar sus funciones laborales ha generado preocupación en las autoridades.

Ante este incidente, la Departamental de Policía de Necochea ha admitido públicamente la falta de capacitación del personal policial para lidiar con este tipo de situaciones. Según declaraciones de la propia departamental, estos incidentes son lamentablemente comunes y el personal policial no está debidamente entrenado para enfrentar personas con enfermedades mentales o problemas de consumo de manera segura y efectiva.

Pautas de intervención para las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales en situaciones que involucran a personas con crisis de salud mental y/o con consumos problemáticos en el espacio público

La falta de preparación del personal policial se contrapone con la existencia de un protocolo de intervención establecido hace años y recientemente actualizado por el ex gobierno de Alberto Fernández, el cual establece pautas claras y específicas para abordar situaciones de crisis de salud mental y consumos problemáticos. Este protocolo, elaborado por el Ministerio de Seguridad de la Nación, tiene como objetivo principal garantizar intervenciones respetuosas de los derechos humanos y evitar el uso innecesario de la fuerza.

Las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales tienen la obligación de intervenir ante casos de crisis de salud mental, que implican un riesgo para la integridad de la persona afectada y/o la de terceros, como así también ante situaciones de consumo de sustancias psicoactivas que se producen en el espacio público (aunque estas no representen necesariamente una crisis en los usuarios). Es en este sentido que resulta fundamental el establecimiento de lineamientos claros cuyo propósito es lograr intervenciones eficaces y respetuosas de los Derechos Humanos por parte de las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales. Es en este marco que se presentan las “Pautas de intervención para las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales en situaciones que involucran a personas con crisis de salud mental y/o con consumos problemáticos en el espacio público”.

Entre las medidas contempladas en el protocolo se incluye la necesidad de llamar a un equipo de salud especializado, evitar el uso de la violencia física, respetar las directivas anticipadas de las personas afectadas y brindar asistencia médica adecuada. Sin embargo, a pesar de la existencia de estas directrices, la falta de entrenamiento del personal policial ha llevado a situaciones como la ocurrida recientemente en Necochea.

El protocolo establece que, ante casos de sobreexcitación o agitación, se debe descartar el uso de la fuerza física en primera instancia. En su lugar, se prioriza una evaluación del riesgo y la llamada inmediata a servicios de salud especializados. Además, se enfatiza en la importancia de respetar los derechos y garantías constitucionales de las personas afectadas, evitando cualquier forma de discriminación.

En situaciones donde una persona pueda representar un riesgo cierto o inminente para sí misma o para terceros, los agentes deben solicitar refuerzos policiales y colaborar con los servicios de salud para calmar a la persona y trasladarla a una ambulancia de manera segura.

El protocolo también brinda pautas específicas sobre cómo interactuar con personas que puedan estar sufriendo confusión, delirios o problemas de conciencia debido al consumo de sustancias. Se insta a los agentes a demostrar empatía, establecer límites necesarios y evitar cualquier forma de violencia o coerción.

Además, se destaca la importancia de respetar la privacidad de la persona afectada y proporcionarle información sobre sus derechos, así como asistencia para su reintegración en caso necesario.

En cuanto a los niños, niñas y adolescentes, el protocolo indica que se debe llamar a la autoridad competente en la materia y brindarles los cuidados básicos necesarios, asegurando su bienestar y protección.

Estas medidas buscan promover intervenciones policiales más respetuosas de los derechos humanos y garantizar la seguridad tanto de las personas en crisis como del personal policial y otros presentes en la situación.

ACÁ TE DAMOS ACCESO AL PROTOCOLO DE MANERA COMPLETA

En conclusión, el incidente en Necochea ha puesto de manifiesto la urgente necesidad de mejorar la capacitación del personal policial en el manejo de situaciones de crisis de salud mental y consumos problemáticos. Solo a través de una formación adecuada y el estricto cumplimiento del protocolo de intervención se podrán evitar futuros incidentes y garantizar el respeto de los derechos humanos de todas las personas involucradas.

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