
En las últimas horas, madres de estudiantes se comunicaron con NdeN para expresar su alarma ante conflictos que —según describen— se repiten con mayor frecuencia y con niveles de agresividad en aumento.
El caso más reciente ocurrió el jueves al mediodía, cuando se registraron peleas entre estudiantes en la Escuela Secundaria Nº 7 y la Escuela Nº 1, ubicadas sobre avenida 58, frente a la Plaza Dardo Rocha. Los enfrentamientos comenzaron dentro de los establecimientos y escalaron rápidamente a la vía pública.
Golpes, patadas y tirones de pelo quedaron registrados en videos que circularon entre estudiantes. La intervención de docentes y preceptores no logró contener la situación en un primer momento y fue necesaria la presencia policial para dispersar a los grupos. En ese contexto, incluso, se le retiró a una joven una tijera de grandes dimensiones.
A este escenario se sumó un hecho que profundizó la preocupación. En la Escuela Secundaria Nº 2 (ex Media), ubicada en calle 6, apareció una pintada en un baño con un mensaje intimidatorio que advertía sobre un posible tiroteo previsto para el lunes 20 de abril.

El episodio es materia de investigación y motivó la intervención de las autoridades escolares. La directora convocó a una reunión general con estudiantes para abordar la situación y advertir sobre la gravedad del hecho, especialmente en un contexto nacional atravesado por episodios recientes de violencia en escuelas.
Además, al haberse detectado la pintada en el baño de mujeres, se realizó un encuentro específico con alumnas. Desde la institución se solicitó que, en caso de tratarse de una “broma”, la responsable se presente ante la dirección. De lo contrario, se avanzará con la intervención de las autoridades policiales.
Entre los mensajes recibidos por NdeN, una madre expresó su preocupación por el acceso a armas y la naturalización de la violencia en la sociedad actual.
“Preocupa que cada vez sea más fácil el acceso a armas, tanto en ámbitos legales como ilegales, y el mensaje que baja muchas veces desde distintos sectores”, señaló.
Otra madre remarcó la necesidad de un abordaje conjunto: “Esto no lo puede resolver solo la escuela. Tiene que haber una estrategia entre padres, docentes, profesionales de la educación y de la salud”.
En paralelo, también se repiten percepciones que atraviesan a distintos sectores: adolescentes con alta exposición a redes sociales, consumo constante de contenidos violentos o agresivos y situaciones de bullying que, según advierten, muchas veces quedan invisibilizadas o naturalizadas.
Algunas familias plantean que lo que ocurre en las instituciones educativas no puede leerse de manera aislada.
“No es solo violencia escolar, es violencia social”, sintetizan, al describir un contexto atravesado por problemas de salud mental, consumos problemáticos, situaciones de violencia intrafamiliar y el impacto de una crisis económica sostenida que debilita los vínculos comunitarios.
A esto se suma el entorno digital, donde los conflictos se amplifican, escalan y muchas veces terminan trasladándose al ámbito escolar.
Hace tiempo que se advierte sobre un deterioro en los vínculos, la sobreexposición a pantallas, la falta de límites y el agotamiento de muchas familias. Si bien se trata de una mirada que genera debate, refleja un malestar que aparece cada vez con más frecuencia en distintos ámbitos.
Desde el gremio docente SUTEBA también expresaron su preocupación y remarcaron que “la escuela sola no puede ni debe” afrontar este tipo de situaciones.
En un pronunciamiento reciente, advirtieron que los conflictos que se generan por fuera del ámbito educativo terminan impactando directamente en la vida escolar, y reclamaron mayor intervención del Estado, acompañamiento institucional y fortalecimiento de políticas públicas, especialmente en salud mental.
La reiteración de episodios de violencia, sumada a amenazas que generan temor, expone un escenario complejo que interpela a toda la comunidad.
Mientras crece la preocupación, también se consolida una idea: la necesidad de respuestas integrales que involucren a familias, escuelas, Estado y sociedad en su conjunto.