En esta etapa, se incorporaron una mesa de mayo, una mesa de Finochietto para quirófano, una computadora para el área administrativa y se llevó adelante la reparación del lavachatas del sector de guardia.
Estas mejoras apuntan a optimizar la operatividad en áreas críticas como cirugía y guardia, impactando tanto en las condiciones de trabajo del personal como en la calidad de atención a los pacientes.
El área de Cirugía fue una de las principales beneficiadas con la incorporación de mobiliario específico para el soporte de instrumental quirúrgico, lo que representa un avance en términos de ergonomía y capacidad operativa para intervenciones de mayor complejidad.
En paralelo, la Guardia de Adultos recuperó el funcionamiento del lavachatas, un elemento esencial para garantizar condiciones adecuadas de higiene y bioseguridad en el servicio.
Además, la incorporación de una computadora permitirá agilizar la gestión administrativa, particularmente en la asignación de turnos y el manejo de datos.
La presidenta de la Cooperadora, Marta Iriberri, explicó que la reparación del lavachatas responde a una necesidad concreta del hospital.
“Cuando inauguramos la guardia en 2014 habíamos donado un lavachatas que con el tiempo se rompió, y ahora pudimos asumir el costo de la reparación para volver a ponerlo en funcionamiento”, señaló.
Además, adelantó que las acciones no se detienen:
“Estamos completando equipamiento para la guardia de adultos y la semana que viene vamos a realizar nuevas entregas, mientras seguimos avanzando con el área de cirugía”.
Iriberri también destacó el acompañamiento de la comunidad:
“No es fácil sostener este trabajo continuo, pero tenemos un equipo muy fuerte y el apoyo constante de la gente, que es fundamental para poder seguir ayudando al hospital”.
Como parte de las estrategias para generar recursos, la Cooperadora impulsa una feria solidaria mensual dentro del hospital, que se realiza un viernes al mes en un contenedor ubicado en el predio, en el horario de 12 a 15.
Allí se ofrecen prendas para todas las edades a precios accesibles, con valores desde $1.000, pensadas tanto para el personal como para acompañantes y vecinos.

La actividad también se desarrolla en la sede de la Cooperadora, ubicada en calle 56 entre 57 y 59, con atención:
martes y jueves de 10 a 12
miércoles y viernes de 16 a 18
“Queremos devolverle a la comunidad la ayuda que nos brinda. En un momento difícil, buscamos ofrecer ropa a precios muy económicos para quienes lo necesiten”, explicó Iriberri.
Además, se organizan jornadas especiales con horarios extendidos, que son comunicadas previamente para ampliar el alcance de la propuesta.