
El nuevo cultivar surge como respuesta a la creciente demanda del sector agroindustrial y apunta a fortalecer la competitividad de la cebada en la Argentina, un cultivo que en la última campaña superó las 1,3 millones de hectáreas sembradas y las 5 millones de toneladas producidas .
Entre sus principales características, “Beatriz INTA” se destaca por su alto potencial de rendimiento en grano y su estabilidad productiva, incluso en condiciones variables. Además, combina calidad cervecera, buen perfil sanitario y tolerancia al frío en etapas vegetativas, un factor clave para zonas con riesgo de heladas .
Especialistas del organismo señalaron que este desarrollo permite superar el desempeño de variedades actualmente sembradas, aportando mayor previsibilidad en los resultados productivos. También presenta granos de buen tamaño, alto peso hectolítrico y parámetros aptos para la industria cervecera, lo que amplía sus posibilidades de comercialización .
Otro punto fuerte es su comportamiento sanitario. La variedad muestra tolerancia a enfermedades foliares, lo que podría reducir el uso de fungicidas y mejorar la eficiencia del sistema productivo .
En términos agronómicos, se trata de un cultivar de ciclo intermedio-largo, con buena respuesta a la fertilización nitrogenada y recomendaciones de siembra que varían según la región, principalmente entre comienzos y mediados de junio en la región pampeana .
Desde el INTA destacan que el desarrollo de nuevas variedades es clave para acompañar el crecimiento del cultivo, que se consolida como una alternativa estratégica dentro de la rotación agrícola por su cosecha anticipada y aporte a la diversificación productiva .
De esta manera, “Beatriz INTA” se posiciona como una herramienta que busca mejorar la productividad, reducir riesgos climáticos y potenciar la cadena cervecera y forrajera en el país.