
Durante la reunión de la Comisión de Transporte, los transportistas detallaron el estado de las negociaciones y advirtieron sobre el impacto económico y social de la medida.
En diálogo con la prensa, el transportista Walter Valentini fue contundente:
“Hoy calculo que deben de haber más de 6.000 familias afectadas por este problema”.
El eje del reclamo está puesto en la actualización de las tarifas del transporte de granos.
Según explicaron, el pedido inicial del sector fue de un 40% de aumento, lo que llevaría la tarifa a unos 12.000 pesos.
“Tampoco era una locura el 40% que estábamos pidiendo”, sostuvo Valentini.
Con el paso de los días, el reclamo se fue ajustando:
“Bajamos al 25% y después aceptamos un 17% con un 5% administrativo para poder salir a trabajar”.
Sin embargo, el acuerdo no se concretó:
“Aceptamos para salir a trabajar… y ahora se niegan ellos”.
De acuerdo a lo expuesto en el Concejo, la negociación continúa trabada entre las partes.
Mientras los transportistas se ubican en torno a un 17%, desde el sector de la producción primaria la propuesta se mantiene cerca del 14%, lo que impide cerrar un acuerdo.
“Si uno dice que sí, el otro dice que no… es triste, pero es la realidad”, expresó Valentini.
Los transportistas remarcaron que el conflicto ya no es solo sectorial, sino que impacta en toda la economía vinculada al movimiento de granos.
“Cuando se mueve un camión, se mueve mucha gente atrás: gomerías, repuestos, el puerto… trabaja mucha gente”, explicó.
En ese sentido, insistió en que la paralización afecta a múltiples actividades y genera incertidumbre en miles de familias.
Por su parte, desde el Concejo Deliberante indicaron que el objetivo es facilitar instancias de diálogo.
El presidente de la Comisión de Transporte, Julián Kristiansen, explicó:
“Recibimos a los transportistas, que nos explicaron la situación actual. Están pidiendo un aumento y no se pusieron de acuerdo en la mesa provincial”.
Además, adelantó que se convocará a otros actores:
“Ahora vamos a convocar a los sectores con representatividad de la producción primaria para escuchar su postura y ver de qué manera ayudar a que esta situación se resuelva”.

El concejal también se refirió al impacto del conflicto:
“El transportista vive el día a día y hoy hay muchas familias con incertidumbre porque quieren salir a trabajar”.
Y agregó:
“Se está parando toda la cadena: el grano sale del campo, va al acopio y al puerto. Hoy el eslabón fundamental, que es el transporte, está parado”.
Mientras tanto, los transportistas continúan con la medida de fuerza a la vera de la ruta en cercanías de Puerto Quequén, a la espera de avances concretos.
Desde el Concejo Deliberante anticiparon que en los próximos días buscarán generar nuevas instancias de diálogo para intentar destrabar el conflicto.