Lucas Gabriel Silva tiene 19 años, nació el 26 de febrero de 2007 en Nicanor Olivera, Estación La Dulce, y en las últimas horas su nombre empezó a circular con fuerza en el mundo River. Eduardo “Chacho” Coudet lo incluyó en la lista de convocados para el partido ante Aldosivi, luego de haberlo sumado a entrenamientos con el plantel profesional durante la semana.
Para La Dulce, la noticia no es una más. Es la confirmación de un camino que comenzó mucho antes de Núñez, en un pueblo ubicado a unos 56 kilómetros de Necochea, donde las calles se explican “al lado de” o “enfrente de”, y donde una pelota alcanza para construir una ilusión.
“¿Quién es Lucas Silva?”, se preguntó La Página Millonaria. La respuesta, desde su lugar de origen, tiene mucho de fútbol, pero también de pertenencia.
Lucas empezó jugando en Deportivo La Dulce, club de la Liga Necochea de Fútbol. Allí, quienes lo vieron desde chico recuerdan a una “pulguita” goleadora, de pantaloncito enorme y talento evidente, que ya se destacaba por encima del resto. Primero como delantero, después como mediocampista, siempre con una lectura de juego llamativa para su edad.
En 2016 llegó la prueba en River. Era muy chico para instalarse en la pensión del club, por lo que comenzó viajando para jugar dos veces por mes. Detrás de ese recorrido hubo un enorme esfuerzo familiar: su mamá se instaló con él en Buenos Aires y Lucas cursó el secundario en el Instituto River Plate.
En River, Silva terminó adoptando el puesto de volante central. Según la información publicada por La Página Millonaria, el juvenil aparece además en la lista de buena fe del Millonario para la Copa Sudamericana y aún no debutó oficialmente en Primera.
La historia también fue retratada con emoción por Matilde Díaz, periodista deportiva de La Dulce, quien lo definió como “sencillo, de buena madera, atento” y recordó que “cada vez que vuelve a la localidad demuestra que sigue siendo el pibe de siempre”.
Hoy, el pueblo celebra. Porque en cada convocatoria de Lucas Silva hay algo más que una oportunidad deportiva: está el sueño de un chico que se animó a ir por más, el sacrificio de una familia trabajadora y el orgullo de una comunidad que siente que ese camino también le pertenece.