El hecho ocurrió pasadas las 19:30 horas y requirió la intervención conjunta de la Dirección General de Defensa Civil y el Cuartel de Bomberos, que trabajaron de manera coordinada para controlar la situación.

Al arribar al lugar, el personal debió dividir tareas ante la complejidad del escenario.
Por un lado, colaboraron con los bomberos en la extinción del fuego, que afectó gravemente la estructura del inmueble.
Según se informó, las pérdidas materiales fueron totales, producto de la intensidad del foco ígneo y las características de la vivienda.
En paralelo al incendio, otro equipo brindó asistencia a un joven que se encontraba atravesando una crisis emocional de carácter subjetivo.
Ante la situación, y por pedido del personal policial presente, se solicitó la intervención del SAME.
Posteriormente, y en el marco de la Ley de Salud Mental, se procedió a una internación voluntaria, con el objetivo de garantizar su resguardo y acceso a atención profesional.
Desde Defensa Civil destacaron que el despliegue no solo apuntó a contener el incendio, sino también a brindar acompañamiento en una situación sensible desde el punto de vista humano.
El operativo combinó tareas de emergencia, asistencia sanitaria y contención en un mismo escenario.